viernes, 31 de enero de 2014

Capítulo once. LBP.

Horas después de que Zayn me comentase lo de la sesión de fotos, yo estaba tranquila. No le di más vueltas al tema. Tampoco quise contárselo a Sharon puesto que se pondría muy pesada. Aunque las fotos saldrían a la luz más pronto que tarde.

Sin embargo, ahora que estaba a media hora de la sesión quería huir. Zayn no me dio grandes detalles de como sería, solo me dijo que posaríamos con ropa.  ¿Y si teníamos que tocarnos más de la cuenta? ¿Cómo iba a soportar esa electricidad que sentía cuando él me tocaba? No quería ser demasiado obvia delante de él, me moriría de vergüenza. Aun estaba a tiempo de decir que no, que lo hiciese otra chica.

Kate, que no sabía muy bien que hacía en el estudio, se puso delante de mí, con los brazos cruzados y claramente enfadada.

- Se acabó, ya no aguanto más - dijo.
- ¿Qué no aguantas Kate?
- ¿Por qué tienes que ser tú la que se haga las fotos?
- Zayn así lo quiso.
- ¿Y tú aceptaste sin rechistar?
- No, al principio le dije que estaba segura de que muchas chicas, como por ejemplo tú, estarían dispuestas a posar con él. Pero insistió en que fuese yo.
- No lo entiendo. Sinceramente, no lo entiendo.
- Kate.. ¿Puedes explicarme de qué va todo esto?
- No entiendo por que no me eligió a mi, si yo soy su novia.

Abrí los ojos de par en par. ¿Zayn tiene novia? ¿Por qué no lo mencionó en ningún momento? ¿Acaso se avergonzaba de ella? ¿Y cómo es que aceptó sin más no verse más con ella en la oficina cuando yo se lo pedí? Solo podía tener una respuesta; Zayn no la quería lo suficiente. Él veía las cosas de un modo muy diferente.

Por primera vez, sentí lástima por Kate.

- Quizá aun estés a tiempo de hablar con Zayn..
- ¿Qué tiene que hablar conmigo?

Él apareció de la nada, poniéndose entre las dos y bueno.. Yo por poco caigo al suelo al ver lo guapo que estaba. Llevaba unos vaqueros claros desgastados un poco más abajo de la cintura a juego con una camisa ajustada blanca. Esa no solía ser su forma de vestir, asi que imaginé que los de la revista le pidieron que se vistiese así.

- ¿Por qué ella y no yo? - dijo Kate señalándome con el dedo.
- Kate no te pongas así ahora. Otras veces te he ofrecido posar conmigo y te negaste.
- Bueno, no hubiese estado mal que me preguntases esta vez antes de ofrecérselo a ella. Zayn joder, que soy tu novia. A veces parece que se te olvida.

Zayn me miró tenso, quizá pensando que me acababa de enterar de lo de su noviazgo con ella. Simplemente, me limité a suspirar profundamente.

- Lo siento Kate, pero ya no puedes participar en esto.
- Vete a la mierda - dijo Kate frustrada.

Pero yo sabía que después de que saliese del estudio se iba a poner a llorar. Quise ir detrás suya, pero lo único que iba a hacer era fastidiarlo más.

- Zayn, ¿Por qué no me dijiste que tenías novia?
- ¿Te interesa realmente?
- A mi no me gustaría que mi novio me tratase así. No creo que la pobre se lo merezca..
- ¿Qué insinúas?
- Chicos os quiero ya preparados. Diez segundos y comenzamos - dijo el fotógrafo de la revista.

No le contesté. Hice caso y me coloqué delante de los focos. Zayn me siguió varios segundos después, preocupado.

- Perdone pero.. ¿Voy a posar así? ¿Con esta ropa? - dije.
- Sí, ¿Por qué no? Me encanta como vas, no hará falta un cambio de vestuario - sonrió.

No era justo. Zayn estaba guapísimo y yo.. Bueno, llevaba lo primero que vi esta mañana en el armario.

- Bueno, si a usted le parece que voy bien..
- Estás preciosa Noa, te pongas lo que te pongas - susurró Zayn inesperadamente en mi oído.

Le miré y por primera vez me sentí realmente vulnerable. Moría por que me tocara en ese momento, a pesar de que tuviese novia.
"Reacciona Noa, no seas estúpida" pensé rápidamente.

- No tenemos mucho tiempo, asi que iremos al grano. Quiero que Noa pase su mano izquierda por la cara de Zayn, que os juntéis todo lo que podáis y ambos me miréis a mí. Quiero una mirada intensa, ¿Entendéis verdad?

Tocarle. Juntos. Mirada intensa. Demasiado para mi.

Traté de tranquilizarme, y lentamente puse mi mano en su cara. Sentí un cosquilleo cuando esta tocó su barba de tres días. Pude ver de reojo como Zayn sonreía disimuladamente y con un solo movimiento me agarraba de la cadera  y me acercaba a él.

- Acuérdate de respirar - susurró.

"Idiota" pensé.

- Eso es. Me encanta. Quedáis perfectos juntos. Me alegra mucho que la eligieras a ella. Bien. Ahora por favor, Zayn cógela en brazos y Noa, pasa tu brazo izquierdo por su cuello y el otro la dejas colgando, intenta que sea lo más natural posible. Esta vez os quiero sonriendo a los dos.

Zayn me cogió por las piernas mientras que con la otra mano agarraba mi espalda. Después me coloqué bien y puse mi brazo en su cuello.

Esto se estaba convirtiendo en una tortura. Tenía tan cerca su boca que durante unos segundos quise besarle, pero entonces recordé que tenía que sonreir y actuar natural.

Unas cuantas más y el photoshoot terminó.

- Muchas gracias chicos, ha sido un placer trabajar con vosotros. Mañana o como muy tarde pasado, os mando las fotos para que deis vuestra aprobación antes de publicarlas en la revista.
- Perfecto - dijo Zayn.

Yo salí disparada al baño. Necesitaba refrescarme. En realidad, más que refrescarme, necesitaba aclarar mis pensamientos. Todavía no sabía por qué me había comportado así con Zayn. Quise besarle, ¿Desde cuándo yo tenía esas intenciones? Él era un idiota. Un idiota con novia.
_______________________________________________

Buenas. Hoy subo capítulo por la mañana bc esta tarde estaréis todas enganchadas al vídeo de MM y pasaréis de mi y no me comentaréis y os querré pegar :(

Este no me convence mucho por eso necesito muchos comentarios, pls :')

Gracias.


martes, 28 de enero de 2014

Capítulo diez. LBP.

Decir que había echado de menos a Liam estos días atrás, era quedarme corta. Cuando le vi el lunes en la puerta no pude evitar lanzarme a sus brazos. No se le veía tan mal como la última vez, pero seguía estando triste. Algo normal.

- Ey.. ¿Y esto? - sonrió.
- Te eché mucho de menos Liam. Pero antes de nada.. ¿Cómo estás?
- Bueno.. Medianamente bien. Aun me cuesta asimilar que no esté. No verla cuando llego a casa.
- Entiendo. Ya te lo dije, pero te lo recuerdo; si necesitas cualquier cosa, dímelo. Lo que sea.
- Y yo te lo vuelvo a decir; gracias Noa. Apenas nos conocemos y que te preocupes tanto por mi.. Lo valoro muchísimo.

Le dediqué una de mis mejores sonrisas y subí al coche.

Durante el camino me preguntó que qué tal me iba en la agencia. Le conté absolutamente todo, incluida la visita inesperada de Zayn el viernes.
"Ten cuidado con él Noa" fue el consejo que me dio. Yo necesitaba su opinión como hombre. Él no veía muy normal su actitud, pero sabía que el mundo estaba lleno de chicos como él. Obviamente, Liam era todo lo contrario a Zayn y me gustaba. Siempre había buscado a un chico así.


Llegué a la agencia diez minutos antes de las nueve. Tenía miedo de entrar. Tenía miedo de saber que era lo que tenía Zayn para mí. Dijo que era algo bueno, pero viniendo de él.. No me fiaba en lo más mínimo.

Cuanto más lo pensaba peor, asi que me despedí de Liam y entré.

Habían llegado todos excepto Zayn. No quise preguntarme por qué, pero sin querer, me vino a la mente el día en el que Kate y él estaban encerrados en el despacho. Quizá no estaba ahí, pero el edificio era demasiado grande, con muchos sitios donde esconderse..

Y hablando del rey de Roma.. Estaba tan metida en mis pensamientos que no me di cuenta de que le tenía delante de mis narices.

- No es bueno pensar tanto a estas horas de la mañana - dijo con una sonrisa.
- Hola Zayn.
- Hola Noa. ¿Puedes pasar a mi despacho? Me alegro de que finalmente  decidieses venir.
- Supongo que no me quedaba otra.

Si mis palabras le afectaron, no se notó en lo más mínimo. Me abrió la puerta para que pasase primero y luego me ofreció asiento. Para variar, estaba comportándose como una persona normal pero no sabía cuanto duraría.

- Bueno.. Antes de nada, quiero volver a pedirte perdón por lo del viernes. Quería alegrarte la noche con la noticia que tenía para ti pero no pensé en que podría sentarte mal que te siguiese a casa. No es algo que me suele pasar.
- Ya dijimos que yo era diferente..
- Y me lo has demostrado, créeme.
- Me alegro. ¿Y cuál es esa noticia que no podía esperar? - dije con curiosidad.
- Algo que sin duda te va a encantar. ¿No estás contenta trabajando como mi secretaría, verdad?
- La verdad no. Ya lo sabes..
- ¿Y si te digo que ya tienes un puesto como fotógrafa? ¿Que lo tuviste desde el primer momento guardado para ti?
-¿Esto es en serio?
- Muy en serio.
- ¿Y por qué no me lo diste en su día? No lo entiendo.
- Te quería poner a prueba, ver cuanto tiempo aguantabas. Pero cuando "discutimos" el otro día y me dijiste que te querías ir.. Cambié de opinión. No podía dejarte ir asi que por eso me presenté en tu casa el viernes.. No podía esperar para decirtelo.

Aquello en cierto modo me sorprendió. Yo acepté el trabajo por lo mismo, también quería jugar a eso, con la diferencia de que yo no aguanté ni un día. Pero por lo visto, no perdí.. Todo lo contrario. Mi actitud le hizo reaccionar.

- ¿Qué trampa tiene esto?

Me costaba creer que todo fuese tan fácil.

- Ninguna.

Lo dijo tan indeciso que tuve que volver a preguntar.

- ¿Qué quieres conseguir con todo esto? - exigí.
- Tan lista como siempre, ¿Eh?

Se levantó de su sitio y se sentó en la mesa, delante de mí. La situación se sentía incomoda. Mis rodillas estaban a la altura de su cintura aproximadamente. Actué rápido y me aparté para atrás un poco. Pero él volvió a acercarme, y esta vez no quedaba espacio entre los dos. Mis piernas tocaban las suyas, mandando una carga de electricidad por todo mi cuerpo.

- Quiero que hagas una sesión de fotos conmigo.
- ¿Qué? ¿Por qué?
- Una importante revista de Nueva York quiere entrevistarme. También quieren fotos mías con alguna de mis trabajadoras. Mi única opción eres tú - susurró.
- Pero yo no sé si quiero hacer eso. Soy muy poco fotogénica Zayn. Además.. Tienes a muchas chicas en la agencia que estarían dispuestas a posar contigo.
- Eso lo sé, pero como ya he dicho.. Te quiero a ti.
- No sé.. ¿Cómo serán las fotos?
- Tendrás que posar en ropa interior al igual que yo.

Reí de los nervios. ¿Era una broma?

- No hablas en serio.
- No, pero me ha encantado ver tu reacción. Las fotos son con ropa Noa.
- ¿Seguro? Luego no quiero sorpresas de última hora eh.
- Es lo que me dijeron en la revista, pero si cambian de opinión..
- Entonces yo diré que no en el momento y punto.
- ¿Eso es un sí?
- ¿Cuándo es la sesión?
- Mañana por la tarde, sobre las cinco en nuestro estudio.
- Vale, pues ahí estaré.

Como respuesta, acarició mi cara con dulzura.

- Creo que me voy a ir a trabajar. Me muero por coger la cámara de fotos.

Él sonrió y se alejó de mi.

- ¿Sabes donde está el estudio?
- ¿Es la planta de arriba verdad?
- Sí, la once. ¿Quieres que te acompañe?
- No, no hace falta..

Ya había tenido bastante Zayn por hoy.
___________________________________

Holis.Ya sabéis, comentadme mucho por favor, es importante para mí. Y no olvidéis poner vuestro twitter. Gracias :)


sábado, 25 de enero de 2014

Capítulo nueve. LBP.

Después de una semana que parecía no acabar nunca, llegó el deseado viernes por la noche.  Durante esos tres días en los que Liam no pudo llevarme y recogerme del trabajo por lo de su madre, Sharon se puso muy pesadita con el tema de ver a Zayn. Hubo un día que incluso se quedó esperando en la puerta de la agencia para ver si le veía mientras que yo trabajaba.  Llegué a pensar que lo suyo ya era pura obsesión.

- Estoy inchada. Hacía tiempo que no comía tanto - dije mientras ayudaba a meter los platos en el lavavajillas.
- Supongo que no te apetecerá salir, ¿Verdad?
- No Sharon, no estoy en condiciones. Prefiero ver una peli.
- Pues no me parece mal, pero.. La elijo yo.
- Vale - dije resignada.

Sabía que elegiría una comedia romántica y eso era lo que menos me apetecía en ese momento. Por una vez en la vida, hubiese preferido una de acción.


Nos dirigíamos al salón cuando de pronto alguien tocó al timbre. No esperábamos a nadie, al menos yo no. Eran pasadas las diez de la noche y a no ser que fuesen los padres de Sharon, no sabía quien podía ser.

- Ya abro yo.

Asentí y fui preparando el DVD para la peli. Todo iba bien hasta que Sharon gritó un:

- ¡Nena, vete preparándome una bombona de oxigeno! ¡La voy a necesitar!

Era obvio que no hablaba en serio, asi que empecé a reir fuerte y me dirigí a la puerta para ver que pasaba.
Pero las risas duraron muy poco al ver de quien se trataba.

- ¿Qué estás haciendo tú aquí? - dije cabreada.
- Ah pero.. ¿¡Os conocéis!? - dijo Sharon bastante sorprendida.
- Por supuesto que nos conocemos.
- Deja que me presente. Soy Zayn ¿Y tú eres..?
- Sharon, encantada.

Mi amiga me miró durante unos segundos, esperando que le confirmase con la mirada que era mi dichoso jefe.

- El placer es mío.. - dijo con una sonrisa seductora - ¿Me invitas a pasar?

Y a la vez que yo le dije un "no" rotundo, Sharon le dijo que pasase. La fulminé con la mirada, aunque ella estaba demasiado entretenida mirando de arriba a abajo a Zayn. Haciéndole un buen análisis y dándose aire a si misma.

- Te lo voy a volver a preguntar. ¿Que narices estás haciendo aquí? ¿Cómo has sabido donde encontrarme?
- Ponte cómodo Zayn.. ¿Quieres tomar algo?
- ¡Sharon! - grité.
- ¿¡Qué?!
- ¿Por qué le has dejado entrar? Creo que has perdido el juicio eh. Si yo no hubiese estado aquí, ¿Le hubieses invitado a entrar sin conocerle?
- Ay Noa, no seas aburrida.

Era oficial. Sharon se había vuelto gilipollas. Zayn la había vuelto gilipollas.

- Sharon tiene razón Noa, cálmate. No estamos en el trabajo.. ¿Aquí también serás borde conmigo?
- Lo seré si me da la gana. Llevo toda la santa semana aguantando tu prepotencia. ¿No puedes dejarme el fin de semana vivir tranquila?
- He venido para comentarte algo que te va a gustar. Pero creo que te vas a quedar con las ganas de saberlo, cariño.
- Esa no es razón para presentarte aquí, sin más. ¿Acaso me has seguido? ¿O tienes a alguien contratado para que controle todos mis movimientos?
- Esa última no sería mala idea, pero no. Fui yo el que decidió seguirte a ti y a la que supongo que es tu amiga.
- Tu vida social debe de ser muy aburrida.
- Mi vida social es muy entretenida. Podría demostrartelo, pero eres tan cerrada.. Tan imposible. Cosa que por otro lado, me encanta.
- Creo que escribiré un guión para una película, con vosotros dos como protagonistas y la llamaré.. "tensión sexual no resuelta". Un clásico, lo sé.. Pero no hay otra manera de describir esta situación.

Zayn empezó a reir, pero su mirada no se apartó de mí. Sharon nos miraba y realmente lo disfrutaba.

- ¿Te cuento algo Zayn? Sharon está obsesionada contigo. De hecho, estos días se ofreció a llevarme a trabajar para ver si te veía. La pobre se llevó un chasco importante al no conseguirlo.

Zas. A ver como se las apañaba para salir de esa. Ahora era yo la que iba a disfrutar.

- ¿Por qué no subiste a la agencia? Te hubiese recibido encantado..
- Noa no quiso que subiera.
- No lo veía muy oportuno, la verdad - dije cabreada.
- ¿Y eso? ¿Acaso me quieres solo para ti?
- No te quiero para mí. Puedes hacer lo que te de la gana con quien quieras.
- Eso no es lo mismo que me dijiste el otro día..
- ¿Zayn por qué eres así? ¿No te das cuenta de que yo ya no puedo más? ¿Que yo no soy otra de tus diversiones? No quiero nada contigo. Que se te quede grabado de una maldita vez en la cabeza. Para ti esto será un juego, pero a mi me agota.

Sharon se quedó con la boca abierta, ya que nunca me había visto así. Zayn, por otro lado, se acercó a mi y me agarró de la cintura.

- Suéltame y vete.

Me odié a mi misma por volver a sentir como el corazón se me ponía a mil por hora. Eso solo me pasaba cuando le tenía demasiado cerca, tocándome.

- ¿Estás llorando?

No me extrañaría que se me hubiese escapado alguna lágrima. Pero yo no lo noté, estaba demasiado cabreada.

- Lo siento Noa..
- Vete ya.
- Nena, Zayn está siendo sincero.. - dijo Sharon.
- ¿Te veré el lunes? - dijo Zayn omitiendo las palabras de Sharon.
- No lo sé.
- Te necesito allí, prometo que será un buen día para tí.
- Eso permíteme que lo dude.
- Confía en mí.

Me dirigí hacia la puerta de salida, la abrí  y con un gesto le pedí que se fuera. Antes de atravesar el umbral, secó una de mis lágrimas y me guiñó un ojo.

- No me falles Noa.
___________________________________

Holis. Bueno.. Tengo unas ideas muy claras sobre esta historia pero últimamente me está costando mucho plasmarlas, no sé por qué. Me atasco. Y lo último que quiero es joder la fic. Por eso me importan tanto vuestros comentarios, me inspiran y me ayudan a seguir. Por favor, no paséis de mi.

Gracias :)


miércoles, 22 de enero de 2014

Capítulo ocho. LBP.

El miércoles me desperté sin ganas de nada. No había dormido muy bien y lo último que me apetecía era ir a trabajar. Ver a Zayn.

No paraba de darle vueltas a lo de mi padre y además estaba muy preocupada por Liam. Pensé en llamarle, pero la idea se me fue al recordar lo mucho que me dolía a mi un "¿Qué tal estás?". Sabía que con eso no te sentirías mejor, al revés, llorarías más. Y Liam ya tenía bastante hoy con el entierro.


Eran las nueve menos cuarto de la mañana y yo ya estaba lista para pedir un taxi cuando Sharon me lo impidió.

- ¿Un taxi? ¿Teniéndome a mi? Ni hablar.
- No te quiero molestar. Podrías estar durmiendo..
- Pero no lo estoy, asi que vamos, yo te llevaré.

No iba a tener éxito pidiéndole a Sharon que no me llevase, por lo tanto me rendí. Dejé que me llevara. Y algo me decía que una de sus razones era que quería encontrarse "por casualidad" con Zayn a la entrada del trabajo. Yo no tenía ni idea de cuando llegaba él a trabajar.

Al llegar a la agencia, no había rastro de Zayn y vi a Sharon decepcionada. No pude evitar reirme.

- Créeme, es mejor que no le veas..
- Quizá a la salida tenga suerte.
- Es mucho más posible que le veas luego. Ven a recogerme un pelín antes de las siete.
- Eso está hecho nena. Suerte, quizá hoy se salga con la suya y te viole en los baños.
- ¡Sharon! ¡Eres idiota!

Empezó a reirse y yo, aunque quise hacerme la enfada, no pude evitar unirme a ella.

Salí del coche y me dirigí a la planta diez. Para mi suerte, la amargada de siempre no estaba en su puesto. Podría pensar que aun no había llegado, pero sus cosas estaban en la mesa.

Por otro lado, Alice y Anna si que estaban y como siempre, me saludaron con una gran sonrisa.

- Buenos días - saludé.
- ¿Cómo te has levantado hoy? ¿Con ganas? - dijo Alice.
- Hoy tengo menos ganas que ayer..
- Ay Noa, vas a tener que cambiar el chip ¿Eh? No puedes venir todos los días así.
- Lo único bueno de venir a trabajar sois vosotras.
- Eres un amor. Nosotras también estamos encantadas de tenerte como compañera - dijo Anna.
- La que si que parece que se despertó con ganas de marcha es Kate - dijo Alice.
- ¿Quién es Kate?
- La recepcionista de la agencia.
- ¿La amargada? - pregunté

Ambas rompieron a reir. Por lo visto yo no era la única que había tenido que aguantar su cara de pocos amigos.

- La misma. Lleva media hora larga en el despacho con Zayn.
- Bueno, la necesitará para algo importante - dije sin darle mayor importancia.
- No sé que tipo de relación tienen esos dos, pero siempre que ella entra a su despacho, al poco tiempo la oigo gritar su nombre de puro placer.
- ¡Vale vale! No hace falta que me des más detalles. No me interesan.

Zayn era un cerdo y con esto lo terminé de confirmar. Tonteaba conmigo, me acorralaba en el baño con unas intenciones muy claras y luego, como si nada, se tiraba a la recepcionista. Y bueno, probablemente se tiraba a más de una durante el día. Lo peor es que no se de que me sorprendía. Le calé desde el minuto uno pero guardaba la esperanza de que no fuese tan cabrón.

- Me da asco, sinceramente - dije.
- Ya, pero te tendrás que acostumbrar a ello. Nosotras llevamos años aquí y al final es como una rutina.
- Pues yo no pienso soportar oír sus gemidos mientras trabajo. Voy a hablar con él.
- Suerte con eso - dijo Anna no muy convencida.

Diez minutos más tarde, Kate salió con una gran sonrisa y los pelos completamente despeinados. Me faltó poco para vomitar delante de ella.

- ¿Qué miras? Ponte a trabajar.
- Es lo que estoy haciendo. Creo que la que debería ponerse a trabajar eres tú.
- Estaba trabajando - mintió, y pude ver lo nerviosa que se puso.
- Ya claro. Imagino que ese trabajo que estabas haciendo fue muy entretenido.

Aquello terminó de ruborizarla y se fue a su puesto de trabajo. Yo sonreí, era la segunda vez que la contestaba de esa manera y me sentía jodidamente bien.

Con esas mismas fuerzas, me levanté y entré al despacho de Zayn. Esperaba encontrármelo medio desnudo pero para mi sorpresa estaba en perfectas condiciones, sentado en su silla.

- Buenos días Noa.
- No tan buenos.
- ¿Y eso por qué? Sientate.
- No quiero sentarme. Mira, seré rápida. No sé lo que te traes con la recepcionista y tampoco me interesa pero no estoy dispuesta a estar trabajando y tener que oir sus gritos.
- ¿Qué gritos?

Se levantó de la silla, haciéndose el sorprendido.

- Ya me entiendes.
- No no te entiendo. ¿Puedes explicarme qué clase de gritos son?
- No pensarás que los voy a repetir, ¿Verdad?
- No estaría mal.

Estaba a tres pasos de distancia. Se acarició la barba y me miró de arriba a abajo. Como siempre hacía, intimidándome.

- ¿Podrías por favor no tener relaciones sexuales durante el trabajo? Al menos mientras que yo esté detrás de esa pared.

Dio un paso más hacia adelante.

- ¿Qué es lo que te molesta realmente? ¿Que Kate grite mi nombre o que no seas tú la que lo hace?

Fingí que reía y cuando vi que era el momento, le di una bofetada con todas mis ganas.

- Eres un cerdo.
- Eso no ha sido buena idea Noa..
- Perfecto, ¡Échame! - grité.

Estaba tan cerca de mi que sentía su respiración en mi boca. Estaba muy alterado, pero para nada cabreado.

Me agarró de las muñecas y me empujó hasta el armario que teníamos detrás.

- ¿De verdad quieres que te eche?
- Sí. No te aguanto más y como se que no cambiarás, prefiero irme.
- ¿Tú quieres que no tenga más sexo con Kate, verdad? Muy bien, no habrá sexo.
- No te creo.
- Ese es tu problema.
- Te he pegado, te he insultado. Eso en el mundo real es un despido inmediato. ¿Por qué aquí es distinto?
- Porque tú eres diferente, porque yo soy diferente y sobre todo.. No me apetece que te vayas.

Aquello me puso nerviosa. No lo dijo con su típico tono seductor, sino con un tono más serio. Pero lo más probable es que fuese una trampa, otro juego de los suyos.

- Tengo que irme a trabajar.
- Me gusta volver a oir eso Noa.

Soltó mis muñecas y me dejó ir.
_________________________________

Comentario = sonrisa + motivación.
Gracias :')


domingo, 19 de enero de 2014

Capítulo siete. LBP.

Noté a Liam más serio de lo habitual. incluso podría decir que estaba triste, pero cada vez que me miraba a través del espejo retrovisor, me dedicaba una sonrisa un tanto forzada. Quería saber lo que le ocurría, pero esperé a que llegásemos a casa para preguntarle.

- Liam, te he notado muy raro durante el viaje.
- No me pasa nada.

Se le notaba muchísimo que estaba mintiendo, pero yo iba  a insistir. Él se había preocupado por mi en otras ocasiones, ahora era mi turno.

- Puedes contármelo, de verdad. Se que algo te ronda en esa cabecita y que no estás bien.
- Es un tema familiar..
- ¿Muy grave?
- Sí. Esta mañana lo estuve hablando con tu padre pero.. No me entendió.
- A mi tampoco me entiende. A veces tengo la sensación de que no se comporta como un padre. Pero escucha, a mi puedes contármelo y yo sí te ayudaré, en lo que necesites.

Vi que estaba a punto de llorar y el mundo se me vino encima. No podía verle llorar. No a él. Es cierto que solo le conocía de dos días, pero el cariño que le había cogido era enorme.

Cogí sus manos, tratando de calmarle.

- Mi madre ha muerto Noa.

No hizo falta que me dijese nada más. No hacía falta que me dijese como se sentía, porque yo conocía esa sensación. La conocía a la perfección. Yo había pasado por eso hace dos años.



{Flash-back}

Una tarde llegué a casa de Sharon después de la universidad. Por aquel entonces vivíamos juntas, pero en ese momento ella no estaba. Subí a mi habitación y me puse a repasar para el examen que tenía esa misma semana. Al rato, recibí una llamada de mi padre. Me extrañó, porque nunca solía hacerlo a no ser que se tratase de algo muy importante.

- Dime papá.
- Noa..

Estaba llorando y entonces me temí lo peor. Empecé a ponerme nerviosa y la voz dificilmente me salía en condiciones.

- ¿Qué pasa papá? ¿Por qué estás llorando?
- Han asesinado a mamá.

Un segundo después de oír eso, el móvil se me cayó de la mano. Podía escuchar a mi padre al otro lado de la línea hablando, pero no hice caso. Estaba en shock. No me salían ni las lágrimas. No podía ser. Mi madre no se podía haber ido. No. Ese fin de semana íbamos a salir de viaje juntas, para desconectar. Ella tenía que venir a recogerme.

"Han asesinado a mamá". Las palabras de mi padre se reproducían en mi cabeza una y otra vez. Torturándome. Y de pronto empecé a sentir rabia, odio. ¿Quién la había matado? ¿Dónde? Y lo más importante, ¿Por qué? ¿Qué les había hecho mi madre?

{Fin del flash-back}



A día de hoy, aún no sabíamos quién lo hizo. Ni siquiera mi padre, que ese día estuvo con ella.  Él me había dicho en muchas ocasiones que desconfiase de todos los que me rodearan y que si veía o escuchaba algo sospechoso, se lo dijese.

De pronto, volví a la realidad. Ahora era Liam el que me miraba con curiosidad.

- ¿Estás bien Noa?
- ¿Qué necesitas Liam?

No quise hablarle de lo de mi madre. No era el momento. Lo importante ahora era él.

- Bueno.. Le pedí a tu padre que me dejase mañana el día libre. Es el entierro de mi madre y..
- No hace falta que me des explicaciones. Tomate el día libre. Mañana y todo el tiempo que necesites. No hay problema.
- Pero a tu padre no le hará gracia.
- Olvida a mi padre. A partir de ahora, cada vez que necesites algo, dímelo a mi directamente.
- Gracias Noa. Gracias por entenderlo.
- Lo siento mucho Liam. Puedo hacerme una idea de lo que es perder a una madre.. Y se que esto te lo dirán mucho, pero la vida sigue, para bien o para mal. Tardarás mucho tiempo en asimilarlo, pero lo conseguirás. Lo sé. Solo tienes que ser fuerte y tú lo eres.

Me dio un abrazo y sentía como sus lágrimas caían en mi hombro. Acaricié su espalda, dándole todo el cariño posible. Iba a hacer todo lo que pudiese por él.

- Vete a casa ya. Seguro que tu familia te necesita, al igual que tú a ellos.
- Gracias otra vez.
- No tienes que darlas. Si necesitas algo más, no dudes en decírmelo, por favor.

Asintió y se montó en el coche. Yo me quedé ahí durante unos segundos. Una vez más, no me apetecía encontrarme con mi padre. Volver a discutir. Pero no iba a quedarme en la puerta toda la noche.

Cuanto entré, le vi tirado en el sofá viendo una película. Como si nada.

- ¿Por qué no le diste a Liam el día libre? ¿Cómo puedes ser tan insensible? Tú mejor que nadie sabes lo que es perder a alguien.
- Noa, él puede ir al entierro después de dejarte a ti en el trabajo. Se lo he dicho.

El hecho de que fuese mi padre me impidió darle una bofetada.

- Eres un cabrón. ¿Pero sabes qué? Ya me encargué yo de darle el día libre. Y no solo mañana, todos los que necesite.
- ¿Y quién te crees que eres para hacer eso?
- Tu hija. ¿O es que yo no pinto nada? ¿Acaso no puedo tomar decisiones también?
- Por supuesto que puedes. Pero soy yo el que se encarga de Liam.
- No. A partir de ahora seré yo la que lo haga. Quieras o no.

Se levantó del sofá muy cabreado y cuando llegó a mi, me pegó en la cara. Me pilló por sorpresa. Jamás en la vida me había levantado la mano. ¿En qué se estaba convirtiendo mi padre? ¿Por qué me trataba así?

- Se acabó. Me voy de esta puta casa. No tendría que haber vuelto nunca.

Me disponía a subir las escaleras, cuando de pronto mi padre volvió a hablar.

- ¡Noa! ¡Noa.. Lo siento! No debí haber hecho eso.
- Haberlo pensado antes.

Metí todas mis cosas en las maletas y llamé a Sharon para preguntarle si podía quedarme en su casa. Obviamente, su respuesta fue un claro y rotundo sí.
________________________________________

COMENTAD PLEASE :)


jueves, 16 de enero de 2014

Capítulo seis. LBP.

Mi trabajo como secretaria básicamente consistía en recibir llamadas, coger recados y poco más. Algo me decía que iba a pasar la mayor parte del tiempo aburrida y el cabreo volvió a mi. No llevaba ni una hora y ya me estaba arrepintiendo de haber venido.

- No te veo muy contenta Noa - dijo Anna sacándome de mis pensamientos.
- Digamos que no lo estoy..
- ¿Puedo saber por qué?
- Es solo que yo no tendría que estar aquí sentada.
- ¿A qué te refieres?
- Pues que yo no estudié para ser secretaria Anna. Yo vine aquí con la intención de conseguir un puesto como fotógrafa.
- Y si no has estudiado para esto, ¿Por qué has aceptado?

No sabía si contarle a Anna la verdadera razón por la que estaba aquí. El dichoso juego que me propuso Sharon.

- Me vas a llamar idiota si te lo cuento.
- Te prometo que no lo haré.
- Bueno.. Yo en un principio no iba a aceptar, pero tuve una conversación con mi mejor amiga y me propuso algo. Dijo que aceptase el puesto y que le hiciese la vida imposible. Quizá así me eche antes. ¿Pero sabes? Dudo que lo haga. Lo dudo mucho.

Ella empezó a reir. Y lo entendí, la idea era muy estúpida.

- Me gusta esa amiga tuya. Y me gusta que tú hayas aceptado eso pero.. Como bien dices, no funcionará. Zayn es el típico chico que cuanto peor le hables, mejor. No se si me entiendes..
- Sí sí te entiendo.
- Le pone a mil que le contesten.

Suspiré. Estaba claro que el plan no funcionaría. Empezaba a pensar que Sharon me propuso eso para divertirse. Y por lo visto, la diversión le iba a durar bastante. El tema era cuanto iba a aguantar yo.


Al poco de tener esa conversación con Anna, apareció la otra chica. Su nombre era Alice y resultó ser tan maja como Anna. Al menos, tendría una buena compañia y alguien con quien hablar.

Antes de volver a casa, me dirigí al baño. Por primera vez en todo el día me relajé frente al espejo. Me refresqué la cara y me retoqué un poco el maquillaje.

Minutos después la puerta se abrió. No presté atención a quien era y por poco me caigo al suelo cuando escuhé la voz de Zayn.

- ¿Se puede saber qué haces en el baño de chicas?

La voz me salió de mala manera a causa del susto. Sin embargo él estaba tan tranquilo, como si la situación fuese de lo más normal.

Se puso delante de mi, con las manos metidas en los bolsillos. Y me dedicó una de sus miradas profundas. Esas que yo trataba de evitar.

- No te vi en tu puesto de trabajo y empezaba a echarte de menos.
- Bueno eso es porque son las siete de la tarde. Siento ser yo la que te lo diga pero.. Es hora de volver a casa.
- ¿Y a ti quién te ha dicho eso?
Poco a poco se iba acercando.
- Lo pone en el contrato. Y además.. Ya no queda nadie en la agencia.
- Eso es falso. Aún estamos tú y yo aquí..
- Pero yo ya me voy.

Traté de salir pero Zayn apoyó la mano en la puerta. Le fulminé con la mirada pero rápidamente recordé lo que me dijo Anna. Lo mucho que le ponían estas cosas.

- ¿Me dejas salir, por favor?
- ¿Para qué?
- Ya sabes para qué. Deja de hacerte el idiota.

"Mala idea" pensé. Me acorraló entre la puerta y su cuerpo.

- No te vas a ir a ningún lado. Vas a volver a tu mesa y te vas a poner a trabajar.
- ¿Qué? Son las siete. Bueno, ya más de la siete. Mi jornada laboral ha terminado.
- Eso lo decido yo, ¿No crees? Además.. ¿Tengo que recordarte que esta mañana llegaste a las once?
- ¿Qué tiene que ver eso?
- Pues que a mi nadie me vacila y menos tú. Te dije que vinieras a las nueve, ¿No quisiste? Me parece perfecto. Pero ahora vas a recuperar las dos horas que perdiste esta mañana. Estarás aquí hasta las nueve de la noche.

Se pegó más a mi y empezaba a sentir un bulto en mi entrepierna.

- Me estás acosando. Aléjate.

Se mordió el labio e hizo un movimiento tan lento con su cuerpo que provocó que el corazón me fuese a mil. Quería pensar que era por el enfado que llevaba encima, pero eso no era del todo cierto. Era la segunda vez en todo el día que me sentía así. La primera fue cuando me rozó con su mano en el despacho.

- Tu corazón va a mil. Podría sentirlo incluso desde mi despacho.
- Es que me estás agobiando. ¿Tratas así a todas?
- Mas o menos, lo que pasa es que ellas no son tan complicadas - susuró en mi óido.

Aproveché un descuido suyo para salir corriendo del baño. No sabía si quedarme o irme a casa. Durante unos segundos me decidí por la segunda opción, pero no iba a ser buena idea. Tampoco iba a serla quedarme dos horas más con él, a solas. Pero me rendí. No quería otro "castigo".
_____________________________________________________________

Holas. Bueno.. Me cansa un poco repetir siempre lo mismo y me cansa "enfadarme". Aviso a 36 personas cada vez que subo y siempre tengo una media de 20 comentarios. Se que no está mal, pero yo necesito más. De verdad que vuestros comentarios son mi motivación para escribir. Y si me ponéis dos lineas diciendo algo tan simple como "me encanta, siguiente por favor" pues... Se me quitan las ganas de todo. A mi me gusta que comentéis el capítulo, las cosas que se dicen y demás. Y bueno, gracias a las que me escriben un testamento JAJA supongo que ellas saben quien son y de verdad que me me alegra leerlo :')

COMENTAD. Gracias :)


lunes, 13 de enero de 2014

Capítulo cinco. LBP.

El martes llegó pronto y con él mi primer día de trabajo. Aunque bueno, no había firmado aún ningún contrato ni nada por el estilo. Pero le prometí a Sharon que me presentaría, al igual que le prometí que le mantendría informada de todo lo que pasase con mi futuro jefe.


Nada más entrar en el edificio, la chica de recepción me saludó muy amablemente. No pasó lo mismo con la imbécil de la agencia. Otra vez me volvió a mirar mal. Quizá un tanto decepcionada al verme de nuevo.

Dejó la revista de moda que tenía en las manos y se dignó a hablarme.

- ¿Otra vez aquí?
- No quiero ser borde pero creo que te lo mereces después de como me estás hablando tú a mí. ¿Se puede saber por qué te caigo tan mal?
- Me caes mal y punto. ¿Qué quieres?
- Vengo a aceptar el trabajo.
- ¿Qué? ¿Zayn te ha cogido? - dijo claramente cabreada.

Hasta ese momento no había escuchado su nombre. ¿Zayn? En mi vida lo había oído. Era.. Raro.

- No creo que tenga que darte muchas explicaciones a ti, asi que.. Me voy. Ah, y se un pelín más amable con la gente. Ver esa cara de amargada cada vez que entras, echa para atrás.

Me quedé muy a gusto después de soltarle eso. Parecía que estaba a punto de tener un berrinche, pero supo aguantar. Al menos hasta que yo salí de esa sala.

- Buenos días guapa - dijo una de las secretarias.

Me di cuenta de que su compañera no estaba. Quizá salió a tomar un café o por cuestiones de trabajo.

- Buenas. Siento lo de ayer.. No tuve tiempo para presentarme en condiciones. Soy Noa.
- Yo Anna, encantada. Y no te preocupes, entiendo como te sentiste ayer, entiendo que te fueses así de cabreada..
- ¿Ah sí?
- Sí.. Zayn tiene ese efecto en la gente - susurró.

Claramente lo hizo para que él no la oyese.

- ¿Es así con todos?
- Más o menos.. A los hombres los trata de un modo diferente. Es más.. Calmado.
- Pues creo que va siendo hora de que entre..
- Sí, será lo mejor. Suerte.

Toqué una vez a la puerta y entré sin pedir permiso. Quizá eso le sentase mal y ganase un punto en este juego.

Pero al ver su cara, no parecía que estuviese muy molesto.

- Mira a quien tenemos aquí. Noa Wilson. Pensé que no vendrías.

Respiré hondo. "No te alteres Noa" me dije.

- Y esa era mi intención, pero cambié de opinión.
-¿Y qué es lo que te ha hecho cambiar?
- ¿Importa? Lo importante es que estoy aquí, ¿No?
- Sabía que vendrías. Sabía que terminarías tragándote tus palabras.

"Chulo de mierda" pensé.

- Mira, no me va tu jueguito asi que por favor, dame el contrato para que lo firme antes de que me arrepienta.

Se levantó de su silla, dirigiéndose hacia el mueble que tenía a mis espaldas. Pero pasó rozándome, tocando su mano con la mía. Y eso me provocó un escalofrío inesperado. Él notó lo nerviosa que me había puesto y sonrió.

Me senté antes de ponerme peor. ¿Por qué me había pasado eso? ¿Me había vuelto gilipollas o qué? Yo no iba a caer en sus redes. No.

- Ahí tienes - dijo dejando los papeles en la mesa.

Los cogí para leerlos a fondo.

- ¿Vas a leerte las cuatro hojas?
- Sí, no me fío de ti. Quiero saber lo que firmo y si estoy de acuerdo.

Empezó a reir.

- ¿Por qué siempre te ríes de mi? Me parece una falta de respeto.
- Me diviertes Noa. Nos lo vamos a pasar muy bien tú y yo..

Lo dijo en un tono tan seductor que estoy segura de que Sharon se hubiese puesto a cien e igual que ella, un montón de chicas. Pero no yo. A mi esas cosas no me iban. ¿Por qué Zayn no podía ser como Liam? Amable, simpático.. No tan sexy.

- Eso ya lo veremos - dije mirándole de reojo mientras que terminaba de leer el contrato.

Lo hice un poco por encima, pues la verdad es que me cansaba leer tanta letra pequeña. Pero no se lo iba a admitir a él.

- ¿Me dejas un boli?

Se sacó el que tenía en la boca y lo rodó por la mesa. Dudé en cogerlo, me daba cierto asco poner mis dedos sobre sus babas,  pero finalmente lo cogí. No quería que se volviese a reir de mi.

Firmé las cuatro hojas y se las entregué.

- ¿Dónde está mi mesa?

Se levantó de la silla. Estaba viendo sus intenciones asi que yo también me levanté y me dirigí hacia la puerta.

- Uy.. Noto cierto miedo. No te voy a comer Noa, relájate.
- Dime donde está mi puesto de trabajo, por favor.
- Es la mesa que tienes a mano izquierda nada más salir. Creo que tienes todo, pero si necesitas algo.. No dudes en decirmelo.
- Muy bien.
___________________________________________

Holis. Lo de siempre; espero muchos comentarios y no olvidéis poner vuestro twitter, por favor, es importante.

Supongo que os habréis dado cuenta de que le he puesto música al blog. Son cuatro canciones que pegan muy bien con la historia y me gustan. Espero que os agrade a vosotros también :)



viernes, 10 de enero de 2014

Capítulo cuatro. LBP.

Durante la vuelta a casa, Liam intentó tranquilizarme. Incluso me invitó a tomar una coca-cola, pero no tuvo éxito. El cabreo que llevaba encima no me lo podía quitar nadie. Y lo peor es que todavía me esperaba una larga charla con mi padre. Me iba a escuchar pero bien. 

Entré echa una furia en casa. Mi padre no hizo otra cosa que mirarme mal.

- ¿A qué viene el portazo que le has metido a la puerta? ¡Por poco rompes el cristal!
- ¿Puedes explicarme por qué me has enviado a esa maldita agencia?
- Es una agencia de fotografía, justo lo que a ti te gusta.
- Exactamente. Pero ese no es el tema. Tú sabes muy bien a lo que me refiero.
- Pues no lo sé.
- Papá, no estoy de humor asi que no me calientes más.
- No te entiendo Noa. ¿Se puede saber que te han hecho?
- ¿Te dice algo la palabra enchufe?

De repente se puso tenso. Confirmándome que era cierto, que el enchufe había tenido mucho que ver en esto.

- ¿Qué más da eso? No estás en condiciones de ponerle pegas a un trabajo.

Las mismas palabras o unas muy parecidas había usado el señor Malik. Y con eso consiguió que me cabrease más.

- Probablemente, pero lo que no pienso aceptar es que yo esté en esa agencia gracias a ti. ¿Para que me maté yo a estudiar? ¿Para esto? ¿Para que me lo den todo hecho? Yo quiero que me cojan por mis cualidades, porque lo valgo. No porque mi padre conozca al jefe y me meta. Eso no me va. 
- ¿Y qué vas a hacer? ¿Rechazarlo? Te has recorrido todo Nueva York y no has encontrado ni un solo trabajo que merezca la pena. Noa, no seas tonta. Tienes mucha suerte de estar en una agencia como esa. Tiene mucho prestigio.

No podía creer lo que estaba diciendo. ¿Es que no me iba a apoyar? ¿Le importaba más el prestigio que pudiese tener la agencia que yo? ¿Su propia hija?

- ¿Sabes lo peor? Que me dan un puesto como secretaria. ¿Eso también lo hablaste con él o..?
- ¿Secretaria? - dijo sorprendido.

Parecía que por fin iba a reaccionar. Pero solo parecía.

- Bueno.. ¿Algo es algo, no?
- No me lo puedo creer.

Se acabó. No tenía sentido seguir hablando con él. ¿Para qué? ¿Para que me siguiese humillando? No.

Salí con la intención de ir andando a casa de mi amiga Sharon. Pero casualidad o no, Liam aun estaba en la puerta.

- ¿Noa? ¿Estás bien?

Me miró con cierta tristeza y hasta ese momento no me di cuenta de que estaba llorando. De pura rabia.

- No. Acabo de discutir con mi padre. Y lo último que me apetece es quedarme aquí.
- ¿Admitió que..?

No quiso terminar la frase porque sabía lo mucho que me jodía.

- Le ha costado, pero sí. Lo ha admitido. Y esperará que se lo agradezca..
- ¿No lo harás, verdad?
- Por supuesto que no. Por cierto.. ¿Aún sigues trabajando para mi?
- Claro Noa, las veinticuatro horas del día. A menos que no me necesites y me lo hagas saber - sonrió.
- Creo que te necesitaré siempre, pero no como chófer, sino como amigo.

Eso pareció gustarle. Pasó su mano por mi cara, acariciándome y secando las últimas lágrimas que me habían caído.

- Pues en eso no te fallaré nunca. ¿Quieres que te lleve a algún lado?
- A casa de mi amiga Sharon, por favor.

Me abrió la puerta trasera, como de costumbre y en cuestión de minutos estábamos donde le pedí.

Su casa era así como una mansión, pero sin el como. La mía no es que fuese pequeña, pero no se comparaba con esta, ni mucho menos.

- ¡Noa! No te esperaba a estas horas.

Me dio dos besos y me invitó a pasar.

- Necesitaba salir de casa..
- Uy.. Algo me dice que pasó algo con tu padre.
- Algo gordo además.

Le conté todo lo que había pasado, con pelos y señales. Por supuesto, ella si me apoyó. Y por este tipo de cosas, echaba de menos vivir con ella.

- Y dime, a parte de ser un cabronazo y un chulo.. ¿Cómo es físicamente? - dijo refiriéndose a Malik.
- No me interesa.
- Eso ya me lo has dejado claro. Ay es que.. Me lo imagino como en las películas. El típico jefe sexy, adicto al sexo en la oficina, acosador.. Posesivo. Ya se que a ti eso no te va pero.. A mi me pone cachonda nena. Que me de a mi el puesto.
- No seas tonta Sharon, tu vales más que eso.
- Por supuesto, pero un poco de diversión a veces no viene mal. Ya me entiendes..

No pude evitar sonreir.

- Pues ve, es probable que tengas suerte. Esa agencia está llena de mujeres..
- ¿Sabes? Creo que deberías aceptar y hacerle la vida imposible. A ver hasta donde es capaz de aguantar.. Con un poco de suerte duras una semana.
- No lo creo.
- ¿Por qué?
- Porque tengo la sensación de que le he gustado y si acepto no me va a echar tan fácilmente. Y si le hago la vida imposible creo que disfrutará. 
- Puf madre mía Noa en serio.. Me pone mala solo de imaginármelo a él cachondo perdido..

Volví a reir, esta vez con ganas. Sharon era experta en sacarme siempre una sonrisa. 

- Pues voy a aceptar, fíjate. Me has convencido. Para empezar, mañana estaré allí a las once de la mañana. Llegaré dos horas tarde, a ver que tal le sienta eso.

Sharon levantó su mano para que la chocara con la mía. Empezaba nuestro juego. 

_____________________________________________________________________

Holis. Espero muchos comentarios en este capítulo bc no me convence mucho y bueno.. Así me motiváis un poco :)

Gracias.




martes, 7 de enero de 2014

Capítulo tres. LBP.

Se sentó al otro lado de la mesa, en su silla y sacó unos papeles del cajón. Imaginé que uno de ellos sería el currículum que envió mi padre hace unos días. Lo estuvo mirando cerca de un minuto y luego me miró.

- ¿Tienes experiencia laboral?
- La verdad es.. Que no. 
- ¿Cuántos años tienes?
- Veintitrés.
- Imagino que dejarías la carrera hace uno año.. ¿Puedo saber que has estado haciendo este tiempo?

El bolígrafo que tenía en su mano se lo llevó a la boca, provocando que mi mirada le siguiese.

- ¿Noa? - dijo con una sonrisa pícara.

Y yo me sentí idiota por haberme distraído de esa manera.

- Estuve buscando trabajo..
- ¿Y no encontraste nada?
- No.
- ¿Y por qué crees que aquí tendrás suerte?
- No lo sé. Si le soy sincera, no sabía de la existencia de esta agencia hasta que me la mencionó mi padre.
- Conozco a tu padre desde hace unos años.. ¿No te da que pensar eso?

Por supuesto que me daba que pensar. Estaba aquí por enchufe. Y lo que más rabia me daba es que no había caído en eso hasta ahora. Claro que tampoco sabía que mi padre y este señor se conocían.

- No sé a que se refiere.. - mentí.
- Noa, tienes pinta de ser una chica muy espabilada. Justo de las que a mi me gustan..
- ¿Esto forma parte de la entrevista? Porque creo que se está metiendo en terreno personal.
- Yo solo te he preguntado que por qué crees que aquí tendrás suerte. Y aún no me has contestado.

Se levantó de la silla sin quitarme la mirada de encima. Y cuando quise darme cuenta, lo tenía a mi lado, apoyado en la mesa otra vez.

- No creo que aquí tenga más suerte que en otros sitios.

Sobre todo porque estaba empezando a arrepentirme de haber venido. Después tendría una larga charla con mi padre. 

- ¿Y eso?
- Algo me dice que será así..
- Déjame decirte que en esta agencia no es muy difícil entrar. Y tú no lo tendrás más difícil que las demás. Créeme.
- ¿Eso qué quiere decir exactamente?
- Ya te he dicho antes que me gustas. Me gusta lo lista que eres, no me malinterpretes.. 

Mientras decía eso, se paseaba detrás de mi y no pude ver su cara. Era tan expresiva que podría decir si realmente quería que le malinterpretase. Y estaba casi segura de que así lo quería. Que no era mi inteligencia lo que le gustaba. 

- ¿Esa es una característica buena, no cree?
- Por supuesto.

Después de dar una vuelta por el despacho, volvió a sentarse en su silla.

- Y por eso quiero darle el puesto.

No pude evitar abrir la boca de par en par. Y me faltó poquito para dar un grito de alegría. Pero me contuve, no quería montar un show delante de él.

Aunque esa alegría me duró poco. Volví a pensar en porque estaba aquí. Gracias a que mi padre y él se conocían. Es decir, por el maldito enchufe y no por mis cualidades.

- Serás mi secretaria personal.

Y aquello terminó de echarme para atrás. ¿Su secretaria? ¿Había oído bien? ¿Se estaba quedando conmigo? Yo había estudiado para ser fotógrafa, no una simple secretaría. 

- Creo que hay un error..
- ¿Cuál?
- En el currículum dice claramente que he estudiado para ser fotógrafa..
- Lo sé, lo he leído.

No paraba de sonreir, y me estaba poniendo de los nervios. Esto no tenía ni la más mínima gracia.

- ¿Entonces por qué me has dado un puesto como secretaria?

Ya hasta pasé de hablarle de usted. El enfado que llevaba encima era enorme y no paraba de aumentar.

- Porque te quiero como mi secretaria. Necesito a una.
- Puedes encontrar a otra fácilmente, de eso estoy segura.

Me levanté de la silla y me dirigí hacia la salida.

- No estás en condiciones de rechazar un puesto de trabajo, cariño. Te veo mañana a las nueve en punto.
- Pues espera sentado. No pienso aparecer.

Salí dando un portazo y pude oír como se reía con fuerza. Me dieron ganas de volver a entrar y soltarle una bofetada. Pero se quedó en eso, en la intención.
_________________________________________

COMENTADME MUCHO PLS. Y NO OLVIDÉIS PONER VUESTRO TWITTER. GRACIAS :')


sábado, 4 de enero de 2014

Capítulo dos. LBP.

Pasados dos minutos de las diez, Liam aparcó. Me abrió la puerta y me llevé un chasco importante al ver lo que tenía delante de mis narices. La agencia Magnum no era lo que esperaba. En mi mente era un local no muy grande, un estudio simple de fotografía.

Sin embargo, aquello era un rascacielos, de unos cincuenta pisos aproximadamente. Todo lleno de cristaleras. Casi me mareé al ver la altura.

- ¿Estás bien? - preguntó Liam algo preocupado.
- No me esperaba esto. Ni mucho menos.
- ¿Qué esperabas? ¿Nunca has oído hablar de este rascacielos?
- No. ¿Cuántas plantas ocupa la agencia?
- En eso ya no te puedo ayudar..
- Supongo que me las tendré que arreglar sola.
- Dentro, en recepción te ayudarán, no te preocupes.
- Vale. Nos vemos en un rato Liam.
- Mucha suerte.
- Gracias.

Ya eran y cinco pasadas, asi que me di prisa en entrar. Como bien me había dicho Liam, nada más entrar estaba la recepción. Y en ella una chica de unos veintitrés años.

- Bienvenida señorita, ¿En qué puedo ayudarla?
- Buenos días. Me gustaría saber en que planta está la agencia Magnum, por favor.
- Plantas diez y once. ¿Busca a alguien en especial o simplemente viene a pedir cita para una sesión de fotos?
- Venía por una entrevista de trabajo.
- Entonces, vaya a la planta diez. Que tenga mucha suerte.
- Gracias.

Me dirigí hacia el ascensor que había a mi izquierda y pulsé el botón diez. De fondo se oía música clásica. Pero eso no me relajó en absoluto.

La puerta se abrió y vi otra especie de recepción. A este paso, llegaría tarde a la entrevista y quizá ya ni me quisiesen coger.

- Buenas. Vengo a una entrevista de trabajo - dije rápidamente.

La chica me miró de arriba a abajo, con cierta cara de asco. Justo lo que me faltaba.

- ¿A qué hora la tienes?
- Era a las diez. Pero nunca he estado aquí y bueno.. Andaba un poco perdida.
- Pues no sé si el señor Malik querrá verte ya - dijo con un tono realmente borde.
- Por favor, al menos dígale que estoy aquí.

Se lo pensó durante un largo minuto, haciéndome perder más tiempo. Pero finalmente cogió el teléfono y le anunció a ese tal Malik mi llegada.

- Te está esperando - dijo de mala gana.
- ¿Por dónde es?
- Pasa esa puerta y te encontrarás otra sala con dos mujeres a cada lado y con una puerta al frente. Es justo ahí.
- Gracias.

Ni siquiera se por qué le dije gracias. No se lo merecía después de cómo me había hablado. Pero que ella fuese una borde no significaba que yo también lo fuese. Para mi, el respeto era lo más importante.

Fui medio corriendo a donde me dijo y me encontré con las dos chicas, supuse que serían secretarias.

- Buenos días - dijeron al unísono.
- Buenos días. ¿El señor Malik está en su despacho, verdad?
- Sí, pasa - dijo una.
- No sé a lo que vienes, pero realmente te deseo suerte.. - dijo la otra.

Aquello me puso más nerviosa, pero lo dejé pasar y toqué la puerta del despacho.

- Pase - dijo su voz al otro lado de la puerta.

Nada mas abrir la puerta, lo vi apoyado delante de la mesa, con las manos puestas en el borde. Me miró de arriba a abajo, pero no fue igual que la mirada de la chica de recepción. Esta era intensa, como si disfrutase haciéndolo. Y yo lo único que pude hacer fue apartar la vista de él, hacia el ventanal que tenía detrás.

- Tú debes de ser Noa Wilson.
- Sí, esa soy yo.

Se miró el reloj y luego me miró a mí, sonriendo.

- Las diez y cuarto.
- Lo sé y lo siento. Siento haberle hecho esperar..
- Tenía otra entrevista a esta hora, y la he rechazado solo por esperarte a ti..
- Lo siento - volví a decir.
- Siéntate y relájate.

Pero era imposible relajarse, tenía la sensación de que me iba a comer en cualquier momento. Y no precisamente por el hecho de que estuviese “enfadado” conmigo.
_________________________________________________

Holis. Decir lo de siempre.. Espero todos vuestros comentarios, por favor. Al igual que os aviso cada vez que subo, puedo dejar de hacerlo si veo que pasáis de comentar. No cuesta nada ponerme algo (que no sea un "siguiente" a poder ser xd). Gracias babys :')


miércoles, 1 de enero de 2014

Capítulo uno. LBP.

Mi padre llevaba como veinte minutos llamándome a gritos para que bajase a desayunar.  Yo estaba en el baño terminando de arreglarme, pero su insistencia me estaba poniendo de los nervios y más de una vez me pinté una zona del ojo que no debía, teniendo que empezar de nuevo.

- ¡Noa! ¿Piensas bajar hoy? - volvió a repetir.
- ¡Juro que como sigas insistiendo, no bajo! - grité.

Terminé de hacerme la raya del ojo de mala manera y bajé a la cocina. Tardé más de lo normal en bajar, solo para picarle.

- ¿Se puede saber por qué has tardado tanto? No lo sueles hacer.
- Es lunes. Digamos que me has hecho madrugar más de lo normal y anoche me acosté tarde. Tenía que arreglar las malditas ojeras que me han salido. Vete acostumbrando a eso.

Apenas llevaba viviendo con él una semana y la verdad es que la experiencia no era de mi agrado. Cuando vivía con mi amiga Sharon no tenía tanta presión y lo echaba de menos.

- Si te he levantando pronto es por algo, ¿O ya se te ha olvidado que dentro de una hora y media tienes la entrevista?
- No papá, no se me ha olvidado. Llevas recordándomelo todo el fin de semana.
- Cuando consigas el trabajo me agradecerás todo esto. Y bébete ya el café, que se te va a enfriar.

Cogió el periódico que había en la encimera y se puso a leer. Agradecí que se estuviese callado, al menos el tiempo que tardé en tomarme el café y un par de galletas.

Cuando quise mirar el reloj eran las nueve y veinte. A las diez en punto tenía la entrevista. Mi padre me volvió a mirar, pensando lo mismo que yo; iba a llegar tarde.

- Sabía que esto pasaría, por eso te he insistido tanto..
- Otra vez no ¿Eh? Me vas a poner la cabeza como un bombo.
- No me has dejado terminar. Liam te está esperando en la puerta.
- ¿Quién es Liam?
- Se encargará de llevarte al trabajo a partir de ahora.
- ¿Qué? ¿Realmente es necesario? Puedo coger un taxi.
- Noa deja de decir gilipolleces. Esto es mucho más cómodo. Además, es muy buen chico, te gustará, ya verás.
- ¿Tanto le conoces?
- Demasiado. Es como un hijo para mi.
- ¿Y por qué nunca he oido hablar de él?
- Pues porque nunca ha surgido el tema.
- ¿También me recogerá a la salida de la entrevista? No voy a saber como volver a casa..
- No te preocupes. Él estará a tu entera disposición, es su trabajo.

Mi padre volvió a mirar al reloj. Nueve y media.

- Estás tardando en salir por la puerta. Liam es rápido conduciendo, pero el tráfico de Nueva York es asqueroso a estas horas de la mañana.
- Ya me voy - dije fulminándole con la mirada.
- Suerte nena. Aunque no te hará falta, se que te cogerán.
- No cantes victoria tan pronto.

Al salir, vi aparcado en la puerta un coche blanco bastante amplio. Parecía nuevo, como si yo fuese a ser la primera en estrenar los asientos traseros. Al lado de este estaba Liam. Era un chico muy elegante, o eso me pareció a mi. Llevaba un traje negro y el pelo lo llevaba peinado para atrás. Al menos iba a tener unas vistas agradables.

- Buenos días señorita Noa.
- ¿Cómo sabes mi nombre?
- Su padre me ha hablado muy de usted.
- Por favor, tutéame.
- Como quieras. ¿Nos vamos? - dijo con una gran sonrisa mientras que me abría la puerta.
- Vámonos.

Una vez que estuve dentro, vi como Liam daba la vuelta al coche para subirse. No pude evitar fijarme en su trasero. Se le marcaba mucho con ese traje.

- Supongo que tu padre te lo habrá dicho ya, pero por si no lo ha hecho.. Me llamo Liam y estaré para ti cuando me necesites.
- Sí, sí me lo ha dicho. Gracias.
- ¿Agencia Magnum, verdad?
- ¿Perdón?

Rió.

- Tu destino es la agencia Magnun, ¿No?
- Eso creo.

Arrancó el coche sin perder la sonrisa.

- ¿Estás un poco perdida o es cosa mía?
- Es lo que tiene madrugar. Llevaba sin hacerlo por lo menos desde hace dos meses.
- Pues espero tener que verte así de perdida todas las mañanas. Eso querrá decir que te habrán cogido en el trabajo.
- Eso espero yo también.

El resto del camino lo pasamos en silencio. Él iba demasiado concentrado en el tráfico y yo en mi móvil, mirando los últimos whatsapp de mi amiga Sharon.
_______________________________________

Holis. Año nuevo, fic nueva. Como ya dije será de Zayn y de verdad espero que os guste.

Para las que son lectoras nuevas, decir que me gusta que me comenten aquí en el blog poniendo vuestro twitter, para saber quienes sois y tal. Si os da problemas, comentadme en una mención, ¿Va?

Gracias :)