sábado, 30 de noviembre de 2013

Capítulo catorce. Olympic T2.

Iba por las calles de Londres sin ser consciente de lo que pasaba en ellas. No me importaba absolutamente nada. De vez en cuando me chocaba con la gente y gritaban un "¡mira por donde vas!". Iba arrastrando los pies y eso ayudó a que más de una vez me tropezase con la cera o con algún bordillo. 
Había dejado de llorar desde hacía un rato porque ya ni era capaz de eso y en mi mente solo se reproducía aquel "Jennifer está embarazada". Todavía no lo había asimilado y estaba segura de que no lo iba a conseguir nunca. 

Pasé por el portal donde vivía Travis y vi su moto aparcada. Por unos segundos pensé en llamarle pero luego rectifiqué. No quería amargarle el día. Esto era problema mío y lo iba a solucionar yo sola.

Me disponía a cruzar la carretera. Ni siquiera miré si podía hacerlo con seguridad o si ese era el lugar adecuado para cruzar. No me importó, y eso.. Tuvo sus consecuencias. 
Sentí como un camión me golpeaba fuertemente y segundos después salí disparada a toda velocidad. Cuando aterricé en la carretera noté que no podía moverme, el dolor era inhumano y en ese momento deseé morirme para acabar con el sufrimiento. Tanto físico como psicológico. 

Rápidamente, un montón de gente se puso a mi alrededor. Al que supuse que era el conductor del camión, se le notó bastante más alterado. Vi como marcaba en su móvil el número de emergencias. Sabía que estaba hablando con alguien pero no sabía lo que le decía ya que de pronto, todo se volvió negro y no vi nada más. 



Cuando desperté, estaba entrando al hospital en camilla. Miré a mi derecha y vi a los médicos casi derrapando. Miré a mi izquierda y me encontré con alguien que no esperaba. Travis. En su cara vi angustia y desesperación. Cuando notó que había despertado me miró con lágrimas en los ojos.

- Travis.. - dije con un hilo de voz casi inaudible.
- Shh, no hables pequeña. Todo va a ir bien, ¿Vale? - dijo agarrando mi mano.
- Travis.. No.. No quiero..
- ¿Qué no quieres?
- No quiero vivir.. Dejadme morir.

Entonces él se quedó mirando a los médicos y casi les suplicó con la mirada que hicieran todo lo posible por salvarme. 

Justo antes de entrar al quirófano, Travis me soltó la mano y me dedicó unas últimas palabras:

- Alexandra, vas a salir de esta. Prométeme que no te rendirás.

Pero yo no contesté y los médicos me metieron en la sala, dejando atrás a Travis.

Cuando cada uno se puso en su lugar, me cambiaron cuidadosamente de camilla y noté pinchazos por todo el cuerpo. El dolor no era tan fuerte como antes, pero seguía sin poder aguantarlo. 

- Bueno Alexandra, ahora te vamos a poner la anestesia. Vas a estar inconsciente un par de horas aproximadamente. ¿Estás lista?
- Yo.. No quiero.. Seguir.. Viviendo - susurré.

El médico no su supo que decir. Simplemente se dignó a mirarme durante unos segundos y después ordenó a alguien con la mano que me pinchase. 
Rápidamente me quedé dormida y esa situación me recordó a cuando estuve en la tabla, en mitad del océano. Esperando a ser rescatada o esperando a morir.




Varias horas más tarde, el hecho de abrir los ojos me molestó. Había vuelto a nacer y eso era justo lo que no quería. ¿Por qué se empeñaban en dejarme en esta maldita vida? ¿No se daban cuenta de lo infeliz que era en ella? Lloré de la rabia.

Al poco de eso, entró una enfermera.

- ¿Cómo te encuentras Alexandra?
- Muy mal.
- Bueno eso es normal.. Dime, ¿Sientes tu pierna derecha?
- ¿Por qué no iba a sentirla?

Y entonces me di cuenta de que la tenía completamente vendada y puesta en alto. Sin duda, la peor parte había ido a parar ahí. O eso pensé.

- Si, la siento. Con cierto dolor pero la siento - dije de mala gana.
- Ahora mismo te pongo un calmante.
- ¿Cuanto tiempo voy a estar aquí?
- Pues varios días, probablemente una semana. Cariño.. No tengas prisa por salir. Tuviste un accidente muy grave y va a llevar su tiempo recuperarte.
- Es que yo no me quiero recuperar. Le dije al médico que no quería vivir.. ¿Por qué no me hizo caso? 
- No digas eso cielo. Casi todo en esta vida tiene solución, excepto la muerte. ¿Tú crees que dejándote morir se hubiesen solucionado todos tus problemas? Piensa en tu familia o en tus amigos..
- No tengo familia, no tengo a nadie..
- ¿No? ¿Y ese chico que vino contigo? Se le veía muy preocupado.. 
- No tuvo por qué haber venido..
- Alexandra.. ¿No te das cuenta? Hay gente que se preocupa por ti, que te quiere y solo por eso merece la pena seguir viviendo.
- Usted no sabe nada de mi vida.
- Es cierto. Mejor te dejo sola.. En seguida te hará efecto el calmante.

La mujer no tenía la culpa de nada, pero era la única que estaba por allí y necesitaba soltar toda la rabia que llevaba dentro.

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Holap. Bueno, ya os pido perdón por esta caca de capítulo y su brevedad. No sé por qué pero en los que no sale alguno de los chicos me cuesta más escribir, no me viene la inspiración xd

Igualmente espero todos vuestros comentarios (no olvidar el twitter) ¿Vale? Thank u babys :)




jueves, 28 de noviembre de 2013

Capítulo trece. Olympic T2.

(El capítulo es triste y os iba a recomendar que os pusieseis 'hymn to the sea' pero.. Haced lo que queráis, no quiero que os deshidratéis xd) 


Él se alejó un poco de mi. Como si le hubiese molestado ese 'te quiero'.

- Alex.. Hay cosas que tienes que saber.

Entonces pensé en todo lo que me dijo Jennifer y las lágrimas no tardaron en salir.

- Si tiene que ver con Jennifer, por favor, ahorratelo.. 
- Tiene mucho que ver, pero es que tienes que saberlo.
- ¿Has vuelto con ella, no? ¿Es eso? Pues tranquilo, que si se trata de eso, ya me lo dejó muy clarito.
- ¿Cómo? ¿Te lo ha dicho ella? ¿Cuándo..?
- O sea que es cierto.
- Tiene una explicación.
- ¿A que juegas Zayn? ¡Dime! ¿He sido un juguete para ti o algo por el estilo? Si pensabas volver con ella después de todo, ¿Por qué dejaste que lo nuestro llegase tan lejos? ¡Me mentiste! ¡Dijiste que no volverías con ella, que no la querías! - grité.

Era consciente del espectáculo que estaba montando dentro del portal, pero me dio exactamente igual.

- Tranquilízate, por favor Alexandra. Me niego a que pienses que he estado jugando contigo. Todo lo que te dije era cierto, lo sentía de verdad y créeme si te digo que aún lo siento así. Pero como te he dicho, todo esto tiene una explicación.
- Pues no sé si quiero oírla. Porque digas lo que digas no vas a volver conmigo, ¿Verdad?
- No quiero que lo veas así..
- ¿Y cómo quieres que lo vea? ¡Joder! ¡Estoy harta de que todo me salga mal! ¡Estoy harta de vivir, ya no puedo más Zayn!

Me fui resbalando por la pared de azulejos hasta que caí al suelo sentada. Zayn al verme, se agachó y me miró con pena, pero aparté la mirada de él.

- No digas eso por favor.. No sabes lo mucho que me duele. Pensarás que yo estoy bien, que me gusta estar con Jennifer, pero no es así. Desde el momento en el que subí a aquel bote, no he levantado cabeza, era como un alma en pena. Lo único que me mantenía con vida era pensar en ti y en todos esos momentos que vivimos. La prensa me sigue a todos los lados. No sabes lo que es eso Alex.. Mi vida también ha sido una mierda desde que tú no estás en ella.

Cogió mi mano y la acarició con dulzura. Sabía que él estaba llorando, pero no me atreví a mirarle.

- No lo entiendo. Dices que tu vida es una mierda, pero no has hecho nada para cambiarlo. Al revés, has vuelto con una persona que te la va a amargar más. ¿Qué sentido tiene?
- Alex.. Jennifer está embarazada.

Ni el sufrimiento que pasé en el Olympic, ni la perdida de memoria de William, incluso ni la infancia que tuve, dolía tanto como oír lo que acababa de decir Zayn. 

Me levanté del suelo de mala manera, pero las rodillas me temblaron y volví a caer. No tenía fuerzas ni para levantarme. Zayn al verme, me abrazó fuerte pero no le correspondí. Era como si estuviese muerta.

- Alexandra.. Aunque esté con ella, aunque vaya a tener un hijo.. Quiero que sepas que has sido tú la única persona a la que he querido de verdad. Te voy a querer siempre. No lo olvides nunca, por favor. Ojalá pudiese cambiar todo esto.. Ojalá pudiese hacerte feliz, pero no puedo. Al menos, no por ahora.

Al ver que no contestaba ni decía nada, se separó un poco de mi para mirarme. Me acurrucó entre sus brazos y apoyó su frente en la mía.

- Alex.. Dime algo por favor.. Aunque sea di que me odias, pero contéstame. Esta situación me está matando.

Pero las palabras no salían. Tenía la mirada perdida y el corazón absolutamente roto y sin fuerzas para seguir viviendo.

Noté como sus lágrimas caían por mi cara. Y en ese momento, me besó con ganas, como si la vida se le fuese en ello. Pero yo no podía más. Me separé de él y esta vez sí, conseguí levantarme.

- No puedes irte así Alex.

Giré un poco la cabeza para mirarle y le vi de rodillas en el suelo, llorando. Ver aquello terminó de hundirme. Asi que abrí la puerta y salí.

- Te quiero.. - oí susurrar a lo lejos.

No volví a mirar atrás. Pensé en ir a casa, a mi verdadera casa, para estar sola. Sabía que mi tío terminaría encontrándome, pero posiblemente para cuando lo hiciese.. Yo ya no sería un estorbo. Nunca más. 

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*Aclaración: Jennifer estaba embarazada desde antes de subir al Olympic pero Zayn se enteró cuando ella estuvo en el hospital.

Hooooli. Siento si os he hecho llorar o algo.. Que sepáis que yo también sufro con la pobre Alex :(

GRACIAS por todos esos comentarios que tuve en el anterior jkdhsfksdhsu espero que siempre sea así, de verdad :)

No olvidéis vuestro twitter.


martes, 26 de noviembre de 2013

Capítulo doce. Olympic T2.

[Semanas después]

Mi relación con Travis cada vez era mejor. Se podía decir que nos veíamos todos los días. Me había contado que desde que discutió con William no se habían vuelto a dirigir la palabra ni a ver. Intenté sacarle información a Will, pero tampoco quiso decirme nada y era algo que empezaba a molestarme. Sabía que yo tenía algo que ver, pero preferí dejarlo pasar. Estaba bien con los dos y supuse que algún día me lo contaría. O eso esperaba.

Después de haberme dado una ducha, me estuve peinando y preparando para salir. En ese rato, mi tío, que estaba viendo la tele en el salón, me llamó.

- ¡Alex! ¿Puedes venir un momento?
- ¡Voooooy!

Al llegar al salón, le vi muy concentrado en la tele. Casi parecía que se le iban a salir los ojos.

- ¿Qué quieres?
- ¿Sonaría muy raro si te dijese que esa del dibujo - dijo señalando al televisor - es clavada a ti?

Miré en su dirección y el cepillo que llevaba en la mano, se me cayó de la impresión. Era el dibujo de Zayn. Estaba manchado de lo que parecía barro o algo similar y lo tenían dentro de una especie de bandeja con agua. Solo lo había visto aquella vez, en la exposición que hicieron en el Olympic. Y después de todo lo que pasó, pensé que ese dibujo habría desaparecido para siempre. Que jamás vería la luz.

- ¿Alex? - dijo Edward para hacerme reaccionar.
- No es que sea clavada a mi.. Es que soy yo.
- ¿Cómo? 
- Ese dibujo se hizo el primer día en el Olympic, si no recuerdo mal..
- ¿Lo hiciste tú?
- No.. Lo hizo Zayn. Yo no sabía que me había dibujado hasta que lo vi en una exposición. Mi reacción fue prácticamente como la tuya ahora.
- ¿Y por qué te dibujo? Es realmente bueno.. Muy bueno.
- Le gustaba dibujar y quería tenerme de recuerdo.

No fue exactamente eso lo que me dijo, pero no iba a entrar en detalles con mi tío. Me daba cierta vergüenza. 

- ¿Por qué no llamas al número ese que está en la pantalla y dices que la chica del dibujo eres tú?
- ¿Para qué? No quiero meterme en esas cosas Edward. Si alguien tiene que llamar, ese es Zayn. El dibujo es suyo.
- ¿Y si no llama? ¿Vas a dejar que que queden con esa maravilla? 
- He dicho que no voy a llamar.. Si tanta ilusión te hace, llama tú.

Salí del salón para no ponerme a llorar delante de él. Me habían venido muchos recuerdos y una vez más, dolían demasiado. Es cierto que yo no había hecho gran cosa para encontrar a Zayn, pero ¿Y él? ¿Se habría olvidad de mi completamente? La idea de que hubiese vuelto con Jennifer cada vez me convencía más. Pero eso no era excusa para no vernos. 

Terminé de arreglarme y salí a dar un paseo. Me apetecía ir al cine y eso fue lo que hice. Pero una gran cantidad de periodistas estaban en la puerta. Me recordó a la noche del Starbuck y rápidamente entré en pánico pensando que podría ser Jennifer a la que esperaban. Sin embargo, no era para ella. Los oí hablar sobre el dibujo y sobre Zayn. Y entonces, un escalofrío me recorrió todo el cuerpo. ¿Estaba Zayn aquí? ¿Por fin iba a verle?

Vi como los periodistas pasaron de estar calmados a revolucionarse en cuestión de segundos. No pude ver bien quien salía del cine hasta que alguien mencionó su nombre. 

Zayn.

No se le veía feliz con tanto público delante de él. Pero la tristeza iba más allá. Se le notaba en los ojos que no estaba bien. Se había dejado mucho y llevaba el pelo más largo que la última que lo vi. Incluso tenía algo de bigote acompañado de la barba. Pero había algo que no cambiaría nunca: su belleza inhumana. Esa mezcla de dolor y frustración que sentías al mirarle..

Zayn intentó salir como pudo del montón de periodistas. Iba mirando al suelo y sin querer, chocó conmigo. Entonces, el corazón se me puso a mil por hora. Poco a poco fue levantando la mirada hasta que sus ojos se encontraron con los míos y una pequeña sonrisa apareció en sus labios.

- ¿Alexandra? Oh dios mío.. - dijo como pudo - ¿Eres tú? 

Casi lloraba y a mi me faltaba muy poco para hacerlo.

- Sí, soy yo Zayn.

Sin más, me cogió en brazos y yo enganché mis piernas en su cintura. Fuimos hasta el portal más cercano y nos metimos dentro para que los periodistas nos dejasen en paz. Al menos de momento.

- Dios.. Estás tan preciosa Alex. Juro que pensé que no te volvería a ver.. Me acabas de dar la vida.

Agarré cada lado de su cara con mis manos y la acerqué a mí. Me moría por besarle. Pero algo no iba bien.

- Te echado mucho de menos. No sabes cuanto. Cada vez que pienso en el momento en el que te separaste de.. - no me dejó terminar la frase.
- Shh - dijo poniendo uno de sus dedos en mis labios.
- Te quiero Zayn.

Él se alejó un poco de mi. Como si le hubiese molestado ese 'te quiero'.

- Alex.. Hay cosas que tienes que saber.

Entonces pensé en todo lo que me dijo Jennifer y las lágrimas no tardaron en salir.

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Holis bbys. Perdón por no haber subido capítulo antes. Os lo merecíais por todos los comentarios que recibí but apenas he tenido tiempo para escribir estos días. 

Bueno, el caso es que aquí tenéis new capítulo y por fin aparece el señor Malik. Se que muchas teníais muchas ganas de que saliese asi que :)

COMENTAD MUCHO MUCHO MUCHO PLEASE. 28 y subo el jueves :)
NO OLVIDÉIS VUESTRO TWITTER.

Gracias. 


sábado, 23 de noviembre de 2013

Capítulo once. Olympic T2.

(Music: the portrait)

Me cambié la ropa, me maquillé un poco y bajé. Antes de abrir la puerta del portal para salir, vi que Travis había pasado de tener un gesto alegre a unos más serio, parecía como si estuviese enfadado. Por mi no podía ser. Había tardado menos de cinco minutos en bajar. ¿Y si se había cruzado con William? ¿Había pasado algo entre los dos? Respiré hondo y salí decidida para descubrirlo.

- Hola Travis - dije sonriente.
- Se te ve feliz.
- Bueno, eso es porque lo estoy. A ti sin embargo no te veo muy animado.. ¿Quieres que salgamos en otro momento mejor?
- No. Me apetece salir contigo. Sube - dijo dando con la mano en la parte trasera del asiento.
- Voy a terminar con unos pelos.. - me quejé.
- A mi me gusta tu aspecto después de bajarte de la moto. Estás.. Sexy.
- Sí bueno.. 
- De verdad.

Me subí a la moto, me puse el casco que Travis me ofreció y me agarré a la parte de atrás.

- Alex.. - rió - vas a estar más segura agarrándote a mi cuerpo.
- ¿Acaso eres un loco de la velocidad? Te recuerdo que por Londres no puedes ir a más de 50.
- Igualmente vas a estar más cómoda.. Y más caliente. Si ya de por si hace frío, imagina cuando empecemos a correr.
- No es por el frío. Tú lo que quieres es que haya contacto entre los dos. No soy tonta, Travis..
- Me gusta sentirte cerca, dejemoslo ahí.

Cogió mis manos y las pasó por su cintura hasta dejarlas en su tripa. Se levantó un poco la chaqueta para que mis manos quedasen por debajo. En el fondo, lo agradecí. Algo de frío me quitaría. Él por otro lado, se inclinó un poco hacia adelante, llevándome a mi con él y arrancó.

Era la segunda vez que montaba en moto con él y aún no me acostumbraba a lo bien que se sentía. Podías olvidarte del mundo por unos minutos. Era pura adrenalina. Cuando veía que pasaba de 50 km/h daba un pequeño grito y podía notar como los músculos de su tripa se movían a causa de su risa. Sabía que lo hacía para picarme y a mi en el fondo, no me daba miedo que corriese más de la cuenta. 



Después de unos quince minutos o así, llegamos a un parque enorme. Por un lado estaba la zona infantil, por otra había jardines y un pequeño camino y en el centro una especie de bar. A pesar del fresco que hacía, estaba lleno. 

Cuando me bajé de la moto y me quité el casco, me miré en uno de los retrovisores y efectivamente.. Mi pelo estaba hecho un desastre. Travis me miró de reojo, intentaba no echarse a reir, pero no lo estaba consiguiendo. 

- Te lo dije. Y no sé de que te estás riendo tanto.. ¿No era que te resultaba sexy? - fingí estar cabreada.
- Y estás muy sexy, pero tu cara es muy graciosa.
- Claro, tú como eres hombre te da igual como acabe tu pelo.. Lo peor es que el tuyo sigue igual de perfecto. Que asco me das.. - bromeé.
- Bueno.. Despeiname, así estamos en igualdad de condiciones.
- No me lo digas dos veces, anda.
- Estás muy guapa, tonta.
- Ya claro..

Negó con la cabeza mientras que se reía. Y por unos segundos me quede tonta mirándole. Podía tener toda la mala suerte del mundo, pero en cuanto a chicos se trataba, siempre se me acercaban los más guapos. Sin duda. Lo que no entendía es lo que veían en mi. 

Aparté la mirada de él, antes de que viese mi cara de idiota y hablé:

- ¿Te apetece que vayamos a los columpios?
- ¿A los columpios? ¿Eso no es para.. Niños pequeños?

Reí ante la cara que puso.

- Bueno, yo soy muy niña cuando quiero. Además, hace siglos que no subo en uno..

Sin decir nada más, nos dirigimos hacia la zona infantil. Íbamos tan pegados, que de vez en cuando su mano rozaba con la mía y me sorprendió lo caliente que estaba.

- Estás caliente.

Pero a los dos segundos me di cuenta de lo mal que sonaba aquello y empecé a ponerme colorada. Él una vez más, disfrutaba de la situación.

- Pregúntate por qué.
- Quería decir que.. Tu mano está caliente. Las mías están congeladas.

Me cogió las manos y frotó suavemente con las suyas. No me llegó a calentar del todo, pero al menos ahora las sentía.

Nos sentamos cada uno en un columpio y nos empezamos a balancear. Mi mente por un momento recordó la cara de Travis justo antes de salir del portal y me dieron ganas de volver a preguntarle. 

- Oye..
- Dime.
- No quiero joderte el momento pero.. Me dejaste preocupada antes. ¿Qué fue lo que te pasó mientras me esperabas?

Sin duda, le jodí el momento. De golpe se puso tenso y dejó de balancearse.

- Mi hermano es la persona más idiota que conozco.
- O sea que os cruzasteis.. 
- Sí, y la verdad preferiría no haberlo hecho. Créeme si te digo que por poco le parto la boca.
- ¿Por qué? ¿Te hizo algo? - dije preocupada.
- Personalmente a mi no. Pero igualmente me molesta.
- No me vas a contar lo que pasó.. ¿Verdad?
- No Alex, yo no soy el indicado para contártelo. Pero me gustaría. Te juro que no entiendo lo que está haciendo..

Se levantó del columpio y dio una patada fuerte a la vaya de madera que rodeaba al parque. Yo le seguí e intenté calmarle.

- Ey - cogí su mano y eso pareció tranquilizarle, aunque fuese un poco - supongo que pelear con un hermano es algo normal. Pero seguro que lo que ha hecho tiene solución. 
- Realmente espero que no la tenga. Se merece pasarlo mal. No es justo lo que te.. - se cortó.
- ¿Qué ibas a decir Travis?
- Nada. Olvídalo. 

Estaba tan enfadado que decidí no seguir con el tema.

- Lo siento.
- No lo sientas Alexandra. Me gusta que te preocupes por mi.
- Ya, pero te he fastidiado la tarde.
- Ey - puso sus manos una a cada lado de mi cara - tú no me has fastidiado nada. ¿Te cuento un secreto? - dijo en mi oído - estar contigo es la solución a ese problema. 

Sonreí y acto seguido le abracé. Él acariciaba mi espalda con sus manos muy dulcemente. Estaba tan a gusto ahí que no me quería separar.

- Los niños nos están mirando y cuchicheando entre ellos..

Me aparté para verlos.

- Van a pensar que eres mi novio o algo por el estilo.
- ¿Y te gusta que piensen eso? 

Se giró para tenerme cara a cara. Su mirada me puso muy nerviosa.

- Estás temblando..
- Bueno, supongo que es por el frío.
- No es por el frío.
- ¿Ah no? ¿Y por qué crees tú que es? ¿Eh listo?

Se mordió el labio mientras me sonreía.

- Sube - dijo señalando a su espalda.
- ¿Que suba?
- Sí, te voy a llevar a caballito. Eso a las niñas pequeñas les gusta, y tú lo eres, ¿No? - dijo recordando lo que le había dicho hacía unos minutos.
- Eres genial, Travis.

Y justo antes de subirme, le di un beso en el moflete. Me salió solo. Y eso a él le gustó mucho. 

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Holi bbys. Tengo que decir que adoro este capítulo. Mucho. Y espero que a vosotros también os haya gustado y me comentéis mucho. Ahora aviso a más gente y por tanto necesito más comentarios.. No me falléis please, que sabéis lo mucho que me motivan vuestras opiniones :)

Gracias.


jueves, 21 de noviembre de 2013

Capítulo diez. Olympic T2.

(Os recomiendo que pongáis la canción 'the portrait')

Me levanté del sofá y le fulminé con la mirada. Por suerte, William no se dio cuenta.

- Hola.. - dijo William.
- Alex, voy a preparar la comida ¿Vale? Te dejo con él.
- Luego tenemos que hablar tú y yo - casi le amenacé.
- Oye que si molesto, me voy eh.. 
- No William, tranquilo.. No molestas. Ven siéntate.

Se sentó el en sofá no muy confiado. Si estaba mintiendo, desde luego lo estaba haciendo muy bien.

- Y dime.. ¿Te obligó mi tío a venir o te ofreciste tú?
- No te enfades con él.. Fui yo el que quiso venir. No sé, la otra noche me quedé muy preocupado y quería saber como estabas.
- Bueno.. ¿La verdad? Podría estar mejor. Mi vida es una gran mierda. No paran de aparecerme problemas.
- ¿Y uno de esos problemas soy yo, verdad? - dijo algo triste.
- Algo así.. Es que.. No puedo creer que no te acuerdes de mi..
- Ya, a mi también me molesta haber perdido parte de mi memoria, créeme. Se que estuve en el Olympic pero, no lo recuerdo muy bien. Es como si hubiesen pasado muchos años y lo recordase todo de forma borrosa. Es muy jodido.
- No me vas a creer pero.. En el fondo me gustaría estar en tu lugar. 
- ¿Por qué?
- Por lo que te he dicho antes.. Mi vida es asquerosa. Siempre lo ha sido. Y hay cosas que me gustaría olvidar para siempre. Me gustaría empezar de cero, olvidando mi pasado. 
- Lo siento..
- ¿Por qué dices eso?
- Porque yo, en parte, te estoy 'jodiendo' la vida.. Y no quiero que sea así. No te conozco apenas pero se que eres una buena chica y se que eres fuerte. Has superado o al menos intentado, todos esos problemas.. Sobreviviste al Olympic. No muchos pueden decir eso. No sé, piensa en eso que te llevó a salvarte, quizá pueda seguir haciéndolo. 
- Yo no lo creo así..

Me levanté del sofá y me fui hacia la ventana del salón. Estaba empezando a llorar y no quería que él me viese así. 

Durante unos minutos hubo absoluto silencio, hasta que oí crujir el sofá. Señal de que William se había levantado.

- No llores, por favor.. - dijo detrás de mi.

Cogí fuerza de donde no la había y me giré. 

- Te echo de menos William. Echo de menos todo de ti. Echo de menos que me piques, que me obligues a comer, que me abraces, que me digas lo importante que soy para ti, que me sonrías, que estés a mi lado, que tengas pequeños detalles conmigo.. Echo de menos hasta nuestro camarote. Vivimos tantos momentos allí..

A medida que iba hablando veía como le caía alguna lágrima. Y sin esperarmelo, me abrazó. Volver a sentir su calor, su cariño.. Su olor, me hizo sentir viva por unos momentos. En realidad, el abrazo era como si nada hubiese cambiado. Como si no hubiese perdido su memoria. Fue tan sincero.

- Te quiero mucho William - solté sin pensar - siento si te molesta, pero necesitaba decírtelo. No sabes lo especial que eres para mí. 

Aun seguíamos abrazados, por lo que no pude ver su reacción. Lo único que sentí fue su respiración acelerándose. Y en ese momento, se apartó despacio.

- No me molesta, en absoluto. Es más, me gusta que digas estas cosas, puede que poco a poco vaya acordándome de ti. Es lo que más deseo en estos momentos.
- Eres tan bonito. 
- ¿Qué es lo que recuerdas de mi con más cariño?
- Hay tantos momentos..
- El más especial para ti.
- Probablemente aquella noche en la que me dedicaste una canción de los Backstreet Boys.
- ¿Yo.. Yo hice eso? - dijo medio sonriendo. Se estaba poniendo colorado.
- Sí.. Fue precioso. Recuerdo que ese mismo día estabas muy nervioso y yo no paraba de preguntarte que qué te pasaba. No me quisiste decir nada, querías que fuese una sorpresa - recordé con cariño.
- ¿Mereció la pena?
- ¿La sorpresa? Claro, te aseguro que es uno de mis recuerdos favoritos. Nunca lo olvidaré.

Vio felicidad en mis ojos y en ese momento me agarró de las manos, acariciándome.

- Yo estoy seguro de que lo volvería a hacer. Haría cualquier cosa por verte sonreír justo como lo estás haciendo ahora.
- ¿Prometes que seremos amigos?
- Lo prometo. Te necesito para recordarte. 

Le volví a abrazar. Era tan precioso.

- ¡Chicos! -gritó Edward desde la cocina - ¡La comida está lista!
- Bueno, será mejor que me vaya..
- ¡No! Quiero decir.. Puedes quedarte a comer, te invito. A mi tío no le va a importar.
- ¿De verdad que no?
- De verdad, quédate.
- Está bien, si eso te hace feliz, me quedo.

Le sonreí y nos dirigimos hacia la cocina.

- ¿Te vas a quedar a comer? - dijo Edward.
- Si no le importa.. Alexandra me invitó.
- Claro que no me importa. Al revés, creo que tu compañía le hace bien a Alex.
- Pues muchas gracias, de verdad.
- He preparado unos macarrones con atún. Espero que te gusten. A Alex le encanta - dijo mientras llevaba los platos a la mesa del salón.
- Seguro que están buenísimos. 

Cuando estuvo todo preparado nos pusimos a comer. Y cada minuto que pasaba, me sentía mucho mejor. Saber que tenía a William a mi lado, aunque no me recordase, era lo mejor del mundo. Y a él también se le veía alegre. 

Después de comer nos pusimos a hablar los tres y no me di cuenta de que estaban a punto de dar las 17.00

Travis.

No me atreví mencionarle a William que conocía a su hermano. Quizá reaccionase mal o quien sabe. Pero tuve un golpe de suerte, porque a diez minutos de que diesen en punto, William dijo que se tenía que ir al trabajo. 

- Espero verte a menudo por el restaurante - dijo Will cuando ya estaba en la puerta para despedirle.
- Te cansarás de mi - sonreí.
- No lo creo. 
- Si puedo, mañana me paso un rato a tomar algo.
- Pues allí te espero.
- Vale, hasta mañana entonces.

Me dedicó un gesto con la mano y desapareció escaleras abajo. 

Diez minutos más tarde, oí el pitido de una moto desde la calle. Supuse que era Travis, pero para asegurarme me asomé por la ventana. Y ahí estaba él. Con unos vaqueros un tanto desgastados, unas botas y una chaqueta de cuero. Provocador.

Abrí la ventana.

- Hola Travis, ¿Me das cinco minutos?
- Los que quieras, preciosa - dijo guiñándome un ojo.
- Ahora bajo.

Me cambié la ropa, me maquillé un poco y bajé. Antes de abrir la puerta del portal para salir, vi que había pasado de tener un gesto alegre a unos más serio, parecía como si estuviese enfadado. Por mi no podía ser. Había tardado menos de cinco minutos en bajar. ¿Y si se había cruzado con William? ¿Había pasado algo entre los dos? Respiré hondo y salí decidida para descubrirlo.

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Holasa. POR FAVOR, me duele la boca, bueno, más bien me duelen los dedos de poneros que me comentéis. Es que no os entiendo, hay veces que me lo petáis y otras que pasáis y :( 
No quiero dejar de avisar a gente.. Va.

Y sigue habiendo gente que me comenta sin poner su twitter y bueno.. YO ADIVINA NO SOY y eso xd.

Gracias :)


martes, 19 de noviembre de 2013

Capítulo nueve. Olympic T2.

Después de que Travis insistiese en que me quedase a desayunar con él, se ofreció a llevarme a casa en su moto. Al principio me había caído mal, pero poco a poco me iba gustando su manera de ser. Era un Tomlinson y tarde o temprano iba a gustarme. 

Llegamos al portal y al bajar de la moto me tropecé con algo y casi caigo al suelo. Suerte que Travis estaba pendiente de mi y me agarro fuerte para que no cayese. 

- Gracias. No solo por esto.. Por todo. Si no llega a ser por ti, quizá ahora mismo estaría por ahí perdida sin saber que hacer con mi vida..
- ¿Soy tu super-héroe? - sonrió mientras me acariciaba la cara con su mano.
- Serás mi super-héroe oficial - bromeé - ah, y siento mucho haberte juzgado sin conocerte.. 
- ¿Ya no crees que me quiera acostar con toda mujer que se cruce por delante de mi?
- No.. Y bueno, si lo haces, es tu vida. Yo no me tengo por que meter en ella.
- Me gustas mucho Alexandra.

Eso me pilló con la guardia baja. Y rápidamente me puse colorada.

- ¿Te estás poniendo roja? - rió.
- ¿Cómo quieres que me ponga?
- Eres muy tontita eh. Yo me refería a que me gusta mucho tu manera de ser.. Nada más.

Que bien, ahora me sentía idiota por pensar en lo que no era. ¿Qué me estaba pasando? Echaba de menos a mi antigua yo, a esa que no caía en las redes de los hombres. Respiré hondo y me dirigí hacia el portal sin mirarle. Ya bastante vergüenza había pasado.

- Ey.. ¿Te vas a ir así?
- ¿Quieres que nos quedemos todo el día hablando o qué?
- ¿Te pasa algo?

Me giré.

- ¿Qué me va a pasar?
- ¿Por qué tengo la sensación de que te hubiese gustado que te dijese otra cosa?
- No te sigo Travis..
- Sí, sí me sigues. ¿Esperabas que te dijese que me gustas físicamente? Me da que es eso..
- Esta conversación no tiene sentido.

Me volví a girar y mientras que abría el portal, volvió a hablar.

- Alex, eres preciosa. Te lo dije anoche y te lo vuelvo a decir. Y si es necesario, te lo volveré a decir la próxima vez.

Sonreí como una idiota. 

- ¿Das por hecho que habrá una próxima vez?
- Por supuesto - afirmó - ¿Puedo venir a recogerte mañana? Apuesto a que no tienes nada mejor que hacer..
- Como quieras. ¿A las 17.00 te viene bien?
- Me viene perfecto.

Sin verle pude sentir como respiraba hondo a la par que sonreía. Se había salido con la suya. Una vez más.

Después de que arrancase la moto y se fuese, subí a toda velocidad. Algo me decía que me esperaba una bronca.

Y no me equivoqué. Nada más entrar por la puerta, Edward ya me estaba medio gritando.

- Alexandra Payne Parker.. Ahora mismo me vas a decir donde has estado toda la santa noche.
- Edward, no hay que exagerar, de verdad.. Estoy perfectamente. No me ha pasado nada. Ya te dije que necesitaba estar sola..
- ¿Has dormido en la calle?
- ¡No!
- ¿Entonces?
- Estoy bien, ¿No te vale solo con eso?

Estaba claro que no le diría que pasé la noche con Travis.

- Está bien, perdóname.. A veces todo esto se me va de las manos, pero es que sabes que eres como una hija para mi.
- Lo sé - dije abrazándole. - por cierto, ¿Qué tal anoche con Lucy?

Noté como se ponía tenso.

- Cené con ella después de que tú te fueses..
- ¿En serio?
- Sí..Lo pasamos muy bien. Por cierto, antes de que se me olvide.. El tal William me volvió a preguntar por ti. Por lo visto se quedó preocupado.
- ¿Qué te dijo?
- Me preguntó que si estabas bien y me pidió que te dijese que sentía todo lo que pasó.
- Todo esto es muy raro Edward. He llegado a pensar que finge que no me conoce..
- ¿Y por qué iba a hacer eso? No tiene sentido..
- Sí lo tiene. Para no sufrir más e intentar olvidarse de mí.
- No sé, yo personalmente no creo que esté fingiendo cielo. Pero, ¿Por qué no te vuelves a pasar por el restaurante e intentáis hablar sobre el tema?
- No va a querer hablar conmigo. Yo para él soy una desconocida ahora..
- Pero tienes que ayudarle a recuperar su memoria Alex. No puedes dejarlo pasar, él ha sido una persona muy importante para ti, y tú para él..
- Es que.. No me veo con fuerzas de volver. 
- Bueno.. Yo solo te he aconsejado. Haz lo que quieras nena.
- Gracias.

El resto del día me lo pasé en casa. Viendo películas, hablando con mi tío e incluso me animé a buscar trabajo por internet y mandar curriculum por correo. 
Para cenar me tomé un simple bocadillo, puesto que no tenía mucha hambre y al rato me fui a la cama. 


Una vez más, el día había amanecido lluvioso y no me apetecía salir de la cama. Después de pensármelo un buen rato, decidí que era hora de levantarse. ¿Lo bueno? Que eran las 12.18 y media mañana ya se me había pasado.

Cuando salí de mi habitación busqué a mi tío, pero no estaba. Asi que, me bebí un zumo de piña acompañado de un par de galletas y me senté en el sofá a esperarle. Supuse que estaría al caer. Y así fue. Pero no venía solo. Venía con William. ¿Por qué estaba haciendo esto? ¿Para hacerme pasar un mal rato? 

Me levanté del sofá y le fulminé con la mirada. Por suerte, William no se dio cuenta.

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Hoolis. Mil gracias por todos los comentarios que tuve en el anterior capítulo, de verdad. Me alegráis el día siempre. Seguid así, please y no olvidéis vuestro twitter.

Por otro lado quiero decir que, ya se que tenéis muchas ganas de que aparezca Zayn, tranquilas. Saldrá. No le he olvidado xd.

Y por último, una confesión mía JAJA amo el personaje de Travis. Tanto como el de William. Pues eso.

COMENTAD :)




domingo, 17 de noviembre de 2013

Capítulo ocho. Olympic T2.

Cuando desperté estaba tumbada sobre una cama y en una habitación que no me sonaba en absoluto. La mía no era y la de mi tío Edward menos. Pegué una voz para que viniese alguien y descubrir donde estaba. Y la única persona que apareció fue Travis. 

- ¿Me vas a explicar que hago aquí? - dije cabreada.
- ¿Preferías que te hubiese dejado tirada en la calle con la que estaba cayendo? - sonrió.

Me sacaba de quicio. Era clavadito a William.

- No, prefería que me hubieses llevado a mi casa o que hubieses avisado a mi tío que estaba en el restaurante. ¿Con que derecho me traes a tu casa? ¡Como si nos conociésemos de toda la vida! - grité.
- Relájate, vas a despertar a medio vecindario..
- ¡No me relajo! Y ahora mismo me voy a mi casa..
- Son las 04.30 de la madrugada y llueve mucho.. No te lo recomiendo.
- ¿Y qué me recomiendas? ¿Que me quede en tu cama?
- Es una buena idea. Además, me gusta verte ahí después de que dijeras eso de que nunca acabarías en ella..
- Yo no quería acabar aquí, tú me trajiste idiota.
- Da igual como haya sido, el caso es que estás aquí. Y te vas a quedar hasta que amanezca..

Reí desesperada. 

- No me puedes obligar.
- Cierto, pero yo se que no te quieres ir. Lo de mi hermano te ha dejado muy tocada..
- Sí, pero eso no es problema tuyo, asi que me voy. 

Me levanté de la cama y que casualidad que en ese momento sonó un trueno muy fuerte. Travis empezó a reirse con ganas. Conté hasta tres para no soltarle una barbaridad. 

- Eres insoportable. Como tu hermano. Igualito. 
- Y a ti eso te gusta. ¿O me equivoco? - dijo acercándose a mi.

No supe que decir. Tenía toda la razón del mundo. Yo había acabado enamorada de William. 

- No, no me gusta. Y aléjate de mi, me intimidas.
- ¿No te ibas? - se acercó más, solo para fastidiar.
- Claro que me voy..

Pero si me iba, terminaría empapada y además, no sabía donde estaba y como de lejos estaría mi casa. Di un taconazo en el suelo de la rabia. Iba a tener que tragarme mis palabras. Iba a tener que quedarme en casa de Travis, al menos hasta que parase de llover.

- Eres idiota - dije mientras me sentaba de nuevo en la cama.
- Ah pero, ¿Te vas a quedar?
- ¿Estás disfrutando con la situación verdad?
- La verdad es que si. Me diviertes.
- Tú a mi no. Y ahora vete, ya que me quedo, quiero dormir un rato.
- ¿Perdón? Te recuerdo que estás en MI casa. En MI habitación y sobre todo, en MI cama. 
- ¿Me vas a hacer dormir en el sofá? Que poco caballero..
- No. Vas a dormir aquí. Y yo también.
- ¿Qué? - reí - No sueñes. Yo no duermo contigo ni loca. A saber cuales son tus intenciones..
- ¿No crees que si quisiese hacerte algo, te lo habría hecho ya?
- No me fío de ti. 
- Alexandra.. No estoy tan desesperado. Salta a la vista que eres una chica preciosa, pero no te voy a hacer nada, aunque me gustaría..
- Bueno, pero te pones en la otra punta de la cama. Que corra el aire entre los dos..

Empezó a quitarse la ropa poco a poco y se quedó en ropa interior. 

- ¿Qué haces?
- Quitarme la ropa.
- Eso ya lo veo. Pero.. ¿Te vas a meter en la cama solo en boxer?
- ¿Si? A ver cariño.. Ya te he dicho que no te voy a tocar. Confía un poco en mi.
- Más te vale.

Me giré hacia el otro lado para no tener que verle más. Me recordaba a William en todos los sentidos. Hasta su cuerpo era igual. Su sonrisa. Su manera de picarme. Pero por muy parecido que fuese, yo seguía prefiriendo a William.


Alguien me dio unos golpecitos en el brazo para que despertase. Supuse que era Travis.

- Alex.. Son las diez de la mañana.. - susurró en mi oído, provocandome un escalofrío. 

Abrí los ojos y me encontré con la boca de Travis a escasos centímetros de mi cara. Me separé rápidamente y el rió.

- Vale vale.. Ya me voy - dije levantándome de la cama.
- No hay prisa, puedes quedarte el tiempo que quieras.
- No gracias. 

No sabía por qué me había levantado de buen humor. Tanto que no me apetecía irme de su casa, pero tenía que hacerlo. Además mi tío estaría muy preocupado.

- ¿Quieres desayunar? 
- No te quiero molestar más.
- No molestas. Me gusta que estés aquí, normalmente estoy solo..
- ¿Solo? Pensé que tenías visitas diarias de mujeres..
- No soy como te piensas Alexandra.

Sonó tan sincero que casi me avergoncé por juzgarle sin conocerle bien.

- ¿Y tu hermano? ¿No vives con él?
- No, ya no. Antes de que subiese al Olympic se independizó.
- ¿Y no sería bueno que pasases tiempo con él? Yo también vivía sola, pero después de lo que pasó.. Me fui a vivir con mi tío.
- Él no quiere. Está muy cambiado.. 
- ¿Y sabes que le pudo pasar para que perdiera la memoria?
- No.. Quizá fue por la hipotermia.. Los médicos dijeron que podía ser posible que perdiese algo de memoria. 
- Pero es muy raro porque él recuerda su estancia en el Olympic, ¿Verdad?
- Sí.
- Entonces, ¿Por qué no me recuerda a mi? Fuimos compañeros de habitación, pasábamos mucho tiempo juntos y fue solo al final cuando nos separamos..
- La verdad es que suena raro..
- Demasiado.
- Pero.. ¿Tú tenías algo con él?
- Bueno, digamos que sí. Con el tiempo fue surgiendo algo. Y pasamos de odiarnos a querernos.. Sin embargo, nunca hubo nada más allá que unos besos. Yo elegí a otro chico. Me costó mucho tomar la decisión y se que él acabó muy jodido.
- Vaya.. Tengo que decirte que no es la primera vez que le pasa algo así. Ha tenido muy poca suerte en eso del amor..
- ¿En serio? Pues no se lo merece.. Es una de las mejores personas que he conocido en mi vida, y se merece lo mejor del mundo.

Travis se quedó pensativo durante unos segundos.

- ¿En qué piensas?
- Nada.. Es una estupidez.
- ¿Es sobre William?
- Sí..
- Cuéntamelo, por favor..
- De verdad que es una tontería..
- Travis.
- Vale vale. Había pensado que.. Quizá.. Está fingiendo que no te conoce. Que todo esto lo haga para olvidarte y que tú te olvides de él. Para no sufrir más.

Yo había pensando en eso también, pero no creo que fuese capaz de hacer algo así. Me enfadaría mucho.

- ¿Le crees capaz de hacer eso?
- No lo sé Alex.. No lo sé.

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Holis. 

Creo que pronto volveré a dejar de avisar o otras pocas que nunca comentan. Yo lo siento, pero a mi me gusta que si escribo algo, me digáis vuestra opinión en forma de comentario. No escribo para que paséis de mi. Asi que por favor.. Se que soy pesada pero.. COMENTAD PLEASE. No cuesta nada.

Gracias guapis :')