sábado, 7 de septiembre de 2013

Capítulo doce. Olympic T1.

Pasear hoy por la cubierta era genial. Hacia sol y casi se podía decir que hacia calor. Estaba todo lleno de gente. Unos leían libros, otros sacaban fotos, otros conversaban muy animadamente. Yo me acerqué a la barandilla y respiré profundamente, sintiendo el aire puro en mis pulmones. 

Algo en el mar me llamó la atención. Era como si alguien hubiese salpicado agua jugando. Me quedé fijamente mirando para ver si volvía a suceder y esta vez pude ver a un delfín sacando su cuerpo a la superficie en un salto. No paraba de hacerlo y poco a poco se le añadieron otros dos más. Nunca había visto a un delfín y la verdad, verlos así de cerca me impresionó. Eran preciosos. Se les veía tan juguetones y felices. 

Un rato más tarde, una voz que bien conocía me llamó la atención. Me giré en su dirección y estaba hablando con un par de niños pequeños.

- Ey, perdóname peque. Siento haberos fastidiado el pase - dijo Zayn mientras le acariciaba el pelo a uno de ellos, casi despeinandole.
- No pasa nada.. ¿Quieres jugar con nosotros? - dijo el niño, super feliz.
- ¡Claro! Oye y.. ¿Cual es vuestro equipo favorito?
- ¡El Manchester! - dijo uno.
- ¡Arsenal! - dijo otro.

No lo podía negar, ver a Zayn en esa situación me dejo idiota perdida. Era super mono y cariñoso con ellos y eso me llevó a pensar en si tendría hijos. Si tendría una mujer o alguien a quien darle cariño. "Olvidate Alex, no te rayes por eso" pensé. La verdad es que imaginarle en esa situación me molestaba. Pero si fuese así, sería lo más normal del mundo. Era un chico dolorosamente guapo y lo más importante, tenía un corazón enorme. Es cierto que no le conocía a fondo como para decir eso, pero, ¿Cualquier chico hubiese estado dispuesto a tirarse al agua solo para salvarme a mi? La respuesta era no. Bueno, con la excepción de William. Él también era muy protector conmigo, demasiado. Y en el fondo, lo agradecía. Nunca alguien se había preocupado por mi, y menos un chico.


Me senté en una especie de poyete que había al lado de la barandilla, viendo como jugaban los niños con Zayn. De vez en cuando me salía una sonrisa sin quererlo. Él sabía que le estaba mirando. Y en uno de esos cruces de mirada, me guiñó un ojo. 

- Chicos, ¿Hacemos un descanso?
- Yo me tengo que ir ya, mi mamá me está esperando..
- Bueno, pues entonces otro día jugamos ¿Vale?
- ¿Lo prometes?
- Lo prometo.

Entonces los niños salieron corriendo en busca de sus madres, mientras que Zayn se acercaba a mi y se sentó a mi lado.

- ¿Te gustó el partido?
- Si, fue genial ver como los dejabas ganar..
- Siempre me gusta ver a la gente feliz, y si se trata de un niño, el doble.

Me di cuenta de un pequeño detalle y era que ya no me trataba de 'usted'. Era como raro en él. Pero casi que lo prefería, me gustaba que poco a poco fuésemos cogiendo confianza.

- Eso es bonito..
- ¿Sueles visitar mucho la cubierta, no?
- ¿Por qué?
- Siempre que nos hemos encontrado, ha sido aquí. Bueno, todas menos una..

Me sorprendió que se acordase de lo de la cafetería. Él parecía pasar de mi olimpicamente esa mañana.

- Es cierto. No sé, aquí me siento bien, me siento.. Libre. Ves este paisaje y es como si lo demás no existiese. No necesitas nada más.
- Me pasa lo mismo.. Adoro venir aquí y olvidar mis problemas.
- ¿Tus problemas? - dije sorprendida - ¿Un hombre como tú tiene problemas?
- ¿Un hombre como yo? - dijo casi riéndose.

Y entonces me fijé en algo. Me gustaba el modo en el que escondía su lengua detrás de los dientes para sonreír. Dios santo, de verdad que lo mío empezaba a ser muy preocupante. Hasta el más mínimo detalle me llamaba la atención de una manera exagerada.

- Si, no sé. Se ve que vienes de una familia importante.. O al menos adinerada, en la que puedes tener todo lo que quieras. ¿Qué clases de problemas podrías tener?
- No todo lo que quiero lo puedo tener, te lo aseguro - dijo mirándome muy fijamente a los ojos.

Me puso muy nerviosa. No sabía si esas palabras tenían doble sentido. Me sentía estúpida pensando así.

- Querer es poder. Si luchas duro por algo, al final siempre obtienes lo que quieres. El truco está en no rendirse nunca.
- Podría ser, pero no te veo muy convencida con tus palabras. ¿Alguna vez has luchado por algo?
- He luchado por mi vida. Por tener una vida mejor y olvidar el pasado. Pero a veces, tengo momentos de debilidad. Momentos en los que se me quitan las ganas de vivir. Como anoche, por ejemplo..
- Vaya.. No voy a preguntarte por tu pasado. Dejaré que me lo cuentes tú si quieres algún día. A mi lo que me importa es el presente. Tú eres parte de mi presente.. Pero hay algo que me inquieta.
- ¿Y qué es eso que tanto te inquieta?
- ¿Qué fue lo que te llevó anoche a querer acabar con tu vida?

Me levanté del poyete. La verdad no sabía si estaba preparada para contarle a alguien mis problemas. Siempre pensé que lo mejor era guardármelo todo para mi. Pero a Zayn se le veía tan interesado..

- Lo siento Alexandra. Perdóname.. - dijo levantándose el también.
- No tranquilo, no pasa nada. Es solo que.. No sé si estoy preparada para decírtelo. 
- Es normal. Apenas tenemos confianza y pensarás que a mi no me interesan tus problemas.
- Te equivocas. Eres la primera persona en la que confiaría para contarle algo así. 
- Y yo estaría encantado de escucharte e intentar ayudarte. ¿Recuerdas? Me gusta ver a la gente feliz.

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